Casi desde el inicio de este blog, he estado usando mi cuenta de Twitter para publicar enlaces a noticias que pudieran ser interesantes para otros que sientan el gusanillo del futuro. Seguiré publicando usando el tag #futuros para que sea fácil de buscar y que si alguien se anima, pueda añadir los suyos. Esta es la primera recopilación:
“NASA’s early lunar images, in a new light” (http://digg.com/u119Pt), el futuro de la exploración espacial buceando en los archivos
Cierra Ugobe, la empresa tras el Pleo. Ahora el primer robot masivo sensible a las emociones, y capaz de producirlas, pasará a los libros
Sorprendente titular en Público: “El fin del mundo no está cerca” (http://www.publico.es/222959). Nos quitan un peso de encima
“Fusion dreams delayed” (http://digg.com/u15BxQ). Es lo que tiene la fusión, cada vez que preguntas le quedan 40 años (igual que hace 20)
El periódico Los Angeles Times publica un buen resumen (“A peek into the future”) de las principales tendencias tecnológicas de futuro, aunque sin ponerles una fecha concreta.
Empieza recordando aquellas entrañables predicciones de los años 50, que nos habrían llevado a un mundo de coches voladores, turismo espacial y comida en pastillas, en fin todas esas cosas tan habituales en nuestros días. Y también como nadie fue capaz de predecir la multiplicación de ordenadores, las comunicaciones móviles y. sobre todo, Internet.
La visión es, como aquellas de hace medio siglo, utópica y optimista, pero ¿no es el futuro un lugar para soñar? Así que, con las debidas precauciones, este es el resumen de tecnologías futuras que un día de estos (¿Quizá en 2020?) podríamos conocer, junto con algunos comentarios de nuestra propia cosecha:
Energía
Medidores, y su multiplicación. La preocupación por el calentamiento global y los precios de la energía se traslada a una mayor demanda de control sobre el consumo. Lo cierto es que ya hay estudios que demuestran que la presencia de medidores de consumo en el automóvil reducen el combustible utilizado. Un mayor conocimiento del consumo energético que se hace en cada momento (por ejemplo, con medidores visibles dentro de la vivienda, incluso en la TV) ayudaría a reducirlo. Hay una iniciativa bastante ambiciosa en el estado de California para extender su uso.
Electricidad sin cables. El sueño de Tesla: transmitir energía eléctrica a través del aire. Lo cierto es que la carga de dispositivos móviles (como teléfonos o reproductores de audio) a través de superficies similares a alfombrillas de ratón ya son posibles (como el myGrid de Duracell). Una empresa creada desde el MIT (WiTricity) pretende ofrecer transmisión energía sin cableado a partir de 2011. De momento opera en distancias cortas del orden de los dos metros y de forma completamente segura (no hay peligro de electrocución). Parece más apropiada para interiores y carga de dispositivos pero … quién sabe.
Transporte
Los automóviles que llevan años aumentando la cantidad de electrónica incluida en ellos, hasta el punto de que el porcentaje de averías motivado por la electrónica ha crecido hasta acercarse al de averías propiamente mecánicas. La siguiente etapa es la incorporación de inteligencia y conectividad, fundamentalmente para mejorar la seguridad evitando colisiones, y para aumentar la velocidad y fluidez del tráfico.
Hay proyectos en curso (IntelliDrive) para aprovechar la presencia de automóviles en una vía a partir de las señales de sus móviles, y advertir a sus conductores de incidencias como tráfico lento o interrupciones.
También hay en curso iniciativas, tanto en Brasil, como en Japón y la Unión Europea para incorporar teléfonos móviles en vehículos con objeto de hacer una llamada de emergencia automática tras una colisión.
Un paso más allá es la conducción automática. Ha habido avances espectaculares en el programa del DARPA “Urban Challenge”, y hay un proyecto danés muy avanzado, el RUF con un sistema paralelo de vías elevadas para vehículos, similar a lo que se podía ver en “Minority Report”: vías convencionales para vehículos con conductor, y vías especiales para conducción automática. Lamentablemente, el coste puede ser colosal.
Sin embargo, posiblemente el principal problema que impide avanzar en la conducción automática de vehículos es legal y no tecnológico. Mientras no quede clara de quien la responsabilidad en caso de accidente, los fabricantes no avanzarán en este sentido, y claro, eso en el caso de que la responsabilidad no acabe siendo suya.
En cuanto a la aviación, hay un ambicioso programa llamado N+3 para una nueva generación de aviones de transporte para 2035.
Se trataría de aviones más silenciosos, limpios y eficientes, en lugar de más rápidos o de mayor capacidad como hasta ahora. Eso hace que se esté experimentando con combustibles tan “exóticos” para la aviación como el gas natural o biocombustibles.
El ascensor espacial, una idea aparentemente bastante loca, que está recibiendo mucha atención desde que la nanotecnología empezó a mostrar las posibilidades de nuevos materiales. La idea es desarrollar un sistema capaz de elevar cargas desde la superficie terrestre a alturas suborbitales (como la de la Estación Espacial Internacional) usando un sistema similar al de los ascensores que conocemos en la actualidad. Conceptualmente es posible siempre y cuando se cuenten con materiales mucho más ligeros y resistentes para los cables, como parece que podrían obtenerse a partir de nanotubos.
El ascensor sería mucho más económico que el sistema actual de lanzamientos, y llevaría personas y materiales a un punto desde el que sería muy más barato y eficiente el transporte.
Otra aproximación es la escarela (“stairwell to heaven”) que quieren construir en la Universidad de Toronto usando materiales ligeros e inflables.
Televisión
La 3DTV o televisión tridimensional. Se trata de una línea que reúne toda la atención de la industria desde hace un tiempo (hay algunas referencias en La Cofa), especialmente tras la buena acogida que está teniendo el cine 3D, que parece una medida para reducir la pérdida de espectadores.
A día de hoy la tecnología dominante se basa en el uso de gafas, como en el cine, desde que este mismo año Philips abandonó –parece que momentáneamente- su desarrollo de 3DTV sin gafas. Las gafas rompen con el uso habitual de la TV, como una experiencia compartida, entre varias personas, pero encaja perfectamente con los juegos –esencialmente individuales. Un problema asociado al uso continuado de gafas es que puede producir desorientación y nauseas, pero ya han presentado soluciones.
En principio las próximas Olimpiadas se transmitirían en 3D, y un canal inglés, Sky-TV iniciaría emisiones de este tipo en algún momento de 2009 ó 2010.
Plasma-láser. Se trata de una tecnología que proyecta imágenes en el aire. De momento sólo permite trabajar con puntos, y precisa de gafas, pero podría haber pronto prototipos que proyecten objetos 3D bajo un domo de plástico.
Hologramas “tocables”. Ya han sido presentados, y ofrecen una curiosa experiencia en la que se puede interactuar con objetos proyectos holográficamente. No se “tocan”, pero se detecta la proximidad de la mano para hacer que reaccionen. Muy “Star Treck”
Medicina
Otro campo extraordinariamente activo. Ya existen instrumentos miniaturizados que se podrían insertar en el cuerpo y controlar remotamente, claramente inspirados en el “Viaje Alucinante” de Asimov.
El siguiente paso es la nanocirugía, que llegaría a actuar sobre células individuales. Ésta es una de las promesas de la nanotecnología, pero está aún muy lejos, incluso de los laboratorios.
Hay que reconocer que es una idea muy buena: recoger la energía que recibimos del sol y convertirla directamente en electricidad. Es casi tan buena idea como la fotosíntesis aunque sigue pendiente de resolver el almacenamiento de la energía producida.
En el estupendo Information is Beautiful han calculado (y dibujado) la superficie terrestre necesaria para proporcionar la energía consumida en 1980, 2008 (366.375 Km2) y 2050:
Concluyen que si se construyeran las granjas solares a la misma velocidad a la que se desforesta, estaría hecho en 3 años.
Esta es otra forma, igualmente impactante (via GOOD) de ver el potencial del aprovechamiento directo de la energía solar:
¿Qué es lo que nos falta para llegar a la situación que describe la primera imagen? Básicamente tecnologías que reduzcan los elevadísimos costes actuales de los sistemas fotovoltaicos. Aunque los avances son constantes, como se recoge en “More Efficient, and Cheaper, Solar Cells” en Technology Review, en la misma revista, en su número de septiembre, se muestra un escenario bastante sombrio.
“Chasing the Sun” (disponible para suscriptores) es un artículo de una serie en la que se analiza el esfuerzo en inversiones públicas de los llamados paquetes de estímulo de la administración estadounidense. Las energías en general, y las renovables especialmente son las que reciben mayor atención en forma de fondos. Sin embargo, no parece que el impacto de esas inversiones vaya a ser decisivo: la energía eólica o la termo-solar (que usa el calor para calentar un líquido para mover turbinas) son rentables o están en la senda de serlo. La tecnología fotovoltaica, a pesar de recibir una atención privilegiada no es capaz de aportar simultaneamente las dos caracterísiticas necesarias para que dé el gran salto: eficiencia y bajo coste.
Muchos de los proyectos basados en tecnologías fotovoltaicas sólo son viables con el apoyo público, lo que los hacen muy vulnerables a cambios de criterio político o a la disponibilidad de esos fondos. Incluso con al apoyo económico actual, el impacto va a ser bajo: un 20% de capacidad en 2030, y una reducción de CO2 global de 0,6%.
Muchos de los principales interesados reconocen que queda aún mucho tiempo por delante, aunque reconocerlo públicamente suponga que “los tomates vuelen en la sala”. Un aumento dramático del uso de las tecnologías actuales tendría poco impacto en el coste, haciendo inviable la recuperación del coste. La inversión pública no parece estar dando los resultados observados en otras tecnologías en desarrollo.
La versión fotovoltaica de la energía solar, que ha demostrado ser una gran solución en entornos extremos, aislados o de difícil acceso, parece lejos aún de un despliegue masivo. Sólo espero que el plazo que algunos aventuran (40 años para operar sin dependencias financieras) resulte exageradamente largo.
Predecir el futuro supone asumir riesgos. Bastante mérito tiene lanzarse a hacerlo como para que luego vengan a sacarle los colores a uno recordado -lo mucho- que se equivocó. Pero la vida es así, y hay que reconocerles el mérito a los que arriesgan … y lo divertido que es ver lo mucho que se equivocaron.
Así que, con todo el respeto a quienes se expusieron con sus predicciones y fallaron estrepitosamente, a continuación y para empezar, unos clásicos:
“El teléfono tiene demasiados problemas como para ser considerado seriamente como un medio de comunicación. El dispositivo no tiene ningún valor para nosotros.”
Informe interno de la Western Union, 1876
“Las máquinas voladoras más pesadas que el aire son imposibles.”
Lord Kelvin, presidente de la Royal Society, 1895
“Todo lo que puede ser inventado ya ha sido inventado”
Charles H. Duel. comisionado de la Oficina de patentes USA, 1899
“¿Pero quién va a querer oír hablar a los actores?”
Harry M. Warner, Warner Brothers, 1927
“Creo que sólo hay mercado en el mundo para cinco computadoras.”
Thomas Watson, presidente de IBM, 1943
Hay una web donde se recogen todo tipo de predicciones futuras (algunas ya pasadas): Long Bets. No he encontrado una sola de las ya cumplidas que haya acertado.
Hoy, 1 de septiembre, y 70º aniversario del inicio de la Segunda Guerra Mundial, parece un buen momento para completar las visiones alternativas de la historia de ese periodo, y aprovechar el interés que mi anterior post sobre el tema,”Qué hubiera pasado sí … la Segunda Guerra mundial hubiera acabado de otra forma“, parece despertar.
No hay mucha originalidad en el tema: la mayoría de las alternativas históricas se centran en la victoria del Eje sobre los Aliados, de la misma forma que el muy desarrollado género de historia alternativa de la Guerra Civil americana se basa en la victoria del Sur. Eso no impide que existan por ahí propuestas delirantes, como hacer que el detonante de la Segunda Guerra Mundial sea ¡la invasión de Portugal por España en 1935!, lo que incluye al ejército belga cruzando Francia para atacar España, un disparate, vamos.
Estos son dos mapas que Dark Roasted Blend publica en su post “Unusual and Marvelous Maps“, muy recomendable, por cierto.
El primero contiene una hipotética distribución de territorios en Europa tras el final de una guerra exitosa para Alemania. Todo tipo de ganancias territoriales y áreas de “colonización”.
El segundo es más ambicioso, y cubre el conjunto de laTierra, con los territorios de Reich triunfante, sus dominidos y colonias (rojo, marrón y naranja).
Este mapa describe el mundo de la novela “Patria” (“Fatherland“), que también ha dado lugar a una mediocre película. En ella, durante los años 60 hay una nueva guerra fría entre Alemania encabezada por un anciano Hitler, y Estados Unidos gobernados por Kennedy, aunque en este caso sea el padre del presidente que conocemos. Alemania es la absoluta vencedora de la Segunda Guerra Mundial y controla toda Europa. Berlin es una capital espectacular en la que se han llevado a cabo todos los proyectos monumentales diseñados por Speer (la “Welthauptstadt Germania“). Las SS son una especial de policia moral.
Aún hay mapas aún más “imaginativos”, como los de un mundo tras una Primera Guerra Mundial vencida por Alemania, lo que supone una Segunda Guerra de naturaleza enteramente distinta. En general, la mayoría de las propuestas de historia alternativa no pasan de ser divertimentos, muchas veces mediocres, con una preocupante carencia de sentido común y conocimientos históricos mal enfocados.
Y para terminar, un guiño a 1984, esta sí una gran obra con partes de historia alternativa. Este sería el mapa que describe el mundo de la novela: