Proyecto A1

Futuro, futurismo, futuros y retrofuturismo

Archivo de 29 noviembre 2009

“The future of everything”

Publicado por Alonso Alvarez en 2009/11/29

Suena demasiado ambicioso el título, “El futuro de todo”, pero se trata de un libro muy recomendable para todo aquel interesado en el estudio del futuro. “The Future of Everything: The Science of Prediction“ de David Orrell revisa los métodos científicos conocidos para el estudio del provernir.

Aunque la predicción parezca normalmente cosa de adivinos, superstición y cándida credulidad, hay una predicción seria a la que se basa en modelos matemáticos, usa grandes recursos de computación, y recibe la atención de gobiernos, empresas y de buena parte de los ciudanos. Fundamentalmente se trata de las predicciones aplicadas a tres campos: la meteorología, los mercados y, en menor medida, la biología.

Orrell ha desarrollado precisamente su carrera académica en ese mundo, el de los modelos de predicción del clima, o GCM (Global Climate Models), así que tiene un conocimiento cercano del tema de la predicción del futuro. Sin embargo, su trabajo en la elaboración de estos modelos le ha llevado a conocer sus debilidades, y ha centrado su interés en estudiar los errores de estos modelos, a validarlos, y determinar porqué no acaban de funcionar. Su trabajo es el de modelizar el error de estos modelos.

Su trabajo ha causado bastante controversia. La predicción es casi una industria que atrae considerables recursos; baste recordar que buena parte de las instalaciones de computación más potentes del mundo se dedican a la procesar modelos de predicción. Hay muchas personas involucradas, muchas carreras profesionales dedicadas, empresas, e intereses de todo tipo.

Eso hace que sus trabajos no acaben de ser muy populares entre la comunidad metereológica, por lo que ha tratado de ajustar cuentas con este libro, aunque ha hecho mucho más que eso.

El libro se estructura en tras grandes apartados:

  • “Pasado” es una completa historia de la predicción, o al menos de los intentos por hacerla de una forma racional. Partiendo de los pitagóricos y pasando por la astronomía clásica, hasta llegar a la modelización del clima. Posiblemente es la parte más completa y consistente del libro.
  • “Presente” se centra en las tres grandes áreas de aplicación de los modelos de predicción: el clima, los mercados financieros y la biología (centrándose en el determinismo de los genes). De las tres, conocida su experiencia, es la parte dedicada a los modelos del clima las más completa y razonada.
  • “Futuro” es finalmente una visión de conjunto de los campos en los que se centran los modelos de predicción, y del futuro de esta ciencia. Lo completa con una serie de predicciones derivadas de los modelos climáticos, que ya tratamos hace tiempo.

Con respecto a los modelos de predicción, la crítica se centra en lo prematuro de su consolidación como una técnica madura. Actualmente se considera que sus deficiencias se deben a la falta de detalle de estos modelos (que se resuelve con más capacidad de computo) y del desigual conocimiento de las condiciones iniciales (que se corrige con una mayor captura de datos). Sin embargo, David Orrell sostiene que los errores están en los propios modelos: ha estudiado los errores que generan para determinan qué parte es atribuible al caos y ha determinado que es menor de lo esperado, y que la mayor parte de los errores de predicción se deben a los deficiencias en los modelos utilizados.

En conjunto, es un libro de lectura amena y contiene una enorme cantidad de información interesante y curiosa. Muy recomendable para todo aquel que sienta interés por estos temas. Lamentablemente no hay edición en español, pero en inglés se sigue con facilidad.

Un texto que se agrega a la Biblioteca Futurista.

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Mirando al 2020

Publicado por Alonso Alvarez en 2009/11/25

Mirando al 2020” es uno de los blogs de la Fundación Telefónica en el que participa mucha gente conocida de Telefónica I+D (TID para los amigos). Es un blog peculiar porque tiene un curioso propósito: recopilar el contenido para elaborar un capítulo del informe de la Sociedad de la Información en 2009. Se da la circunstancia de que este informe cumple 10 años, y sus autores quiere incluir una retrospectiva, y una prospectiva de la evolución de la tecnología con el horizonte puesto en los próximos 10 años, en 2020.

Este blog está abierto a las contribuciones del público: además de poder incluir comentarios a las entradas del blog, es posible agragar entradas propias, que se pueden enviar a la dirección mirandoal2020@tid.es y los autores se encargarán de incluirlas en el blog indicando el nombre del autor o ayudando a promocionar su proyecto.

A día de hoy contiene bastantes artículos que cubres pronósticos sobre Internet, la educación, el transporte, la salud, las administraciones públicas, la vida diaria, la publicidad, …

Se trata de un proyecto muy interesante y que puede tener una amplia repercusión al recopilar contribuciones que van a un informe muy reputado y que es un referente en España, destacando sobre el magnífico catálogo de publicaciones (gratuito) de la Fundación.

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Cinco tecnologías para resolver el futuro de la energía

Publicado por Alonso Alvarez en 2009/11/12

El Wall Street Journal (WSJ) ha publicado un informe especial sobre energía muy recomendable y ha dejado un espacio para soñar con el futuro: “Five Technologies That Could Change Everything“. Aunque el título es muy sugerente, en realidad distan aún mucho de llegar a ser alternativas creíbles al modelo energético actual. Vamos a revisarlas aplicando sentido crítico:

Energía solar basada en el espacio. Hace ya muchos años que se propuso que satélites captadores con enormes placas solares se encargaran de recoger energía solar y transmitirla a la Tierra, evitando así el filtro de la atmósfera, e incluso aprovechando la altura para enviar energía a zonas sin luz.

El principal inconveniente es el colosal coste de un sistema energético como éste: satélites de enormes dimensiones, que requerirían un buen número de lanzamientos, y un sistema de mantenimiento que dejaría pequeño todo lo hemos visto hasta ahora con la ISS. Además, está el problema de la transmisión de energía a través de la atmósfera sin pérdidas.

Una tecnología que está aún muy lejos (exactamente 30 años y 20 mil millones lejos).

Baterías avanzadas para automóviles. De esto puedo hablar en primera persona pues tuve la suerte de tratar el año pasado con gente de la empresa A123 (¡vaya, suenan como una password!) que precisamente están tratando de ofrecer baterías que:

  • Sean seguras, especialmente ante colisiones
  • Sean ligeras, ya que a día de hoy suponen un peso importante dentro de un vehículo eléctrico
  • Se recarguen rápidamente, como en una gasolinera actual, y no durante horas y horas
  • Entreguen potencia a un ritmo similar al combustible de un vehículo convencional
  • Todo ello a un precio reducido

Los vehículos eléctricos serán una alternativa viable cuando sus baterías cumplan estas condiciones, pero ahora mismo están muy lejos en muchos sentidos. Un problema en absoluto menor es el de materiales, ya que las tecnologías basadas en iones de litio (por ejemplo, las de los portátiles) son caras y limitadas, y otras alternativas como las baterías de litio-aire pueden estar a diez años de llegar al mercado.

Almacenamiento de la energía. Esta si que es la piedra de toque de la energía del futuro. Hasta el momento sólo hay una forma conocida y eficiente de almacenar energía, y es en forma de combustible, pero ¿cómo guardar para otro momento la captada del sol, la hidroeléctrica, la eólica?

En primer lugar están las baterías, pero en los dos últimos párrafos no han tenido tiempo de mejorar. Así que si resultan caras para un coche, son inalcanzables para almacenar, por ejemplo, la electricidad requerida por un barrio.
Otros medios explorados se basan la conversión de la energía en algún producto intermedio que permita almacenarla. En este sentido, hay grandes esperanzas en el hidrógeno. El estupendo artículo de New Scientist “Why sustainable power is unsustainable” (traducido en “Por qué nuestra energía sostenible es insostenible“) es un catálogo de pegas para muchas de las tecnologías alternativas en las que hay puestas tantas esperanzas. Por ejemplo, como la escasez del Indio puede amenazar el desarrollo de la energía solar, y, en el caso que nos ocupa, como la escasez (y elevadísimos precios) del Platino y sus sustitutos como catalizadores afectan a la producción de hidrógeno.

Hay también grandes esperanzas en el uso de nanotubos de carbono, pero aún se trata de un trabajo de laboratorio

Captura y almacenamiento de carbono. Se trata de una serie muy prometedora de técnicas que tienen más relación con el cambio climático que estrictamente con la energía. Se trata de hacer que los medios convencionales de producción (por ejemplo, una central de carbón) sean “limpios” impidiendo que el carbono generado pase a la atmósfera. Para ello se extraer el CO2 de los humos producidos, se condensa y se inyecta en terrenos adecuados donde capas de roca porosa sean capaces de retenerlo.

Esa es la teoría, pero la práctica está aún muy alejada de ser algo real. Lo cierto es que si el procedimiento es viable y su coste no es disparatado (por ejemplo, en términos de energía) podría servir también para extraer CO2 ya presente en la atmósfera, aunque tendría que hacerse a una escala colosal para que tenga un impacto medible.

Hay intentos pintorescos de hacer esto con árboles artificiales disparatadamente caros.

[ey_biofuel]

Por último, se habla de una nueva generación de biocombustibles. Lo cierto es que después de las dificultades que se produjeron hace dos años en torno al maíz y el etanol, es muy necesario encontrar alternativas. El WSJ apuesta por las algas, que se señalan como las creadoras del petróleo actual.

Ahora mismo es un muy pronto para llegar a una producción industrializada de combustibles basados en algas: hay que seleccionar las más apropiadas, definir las condiciones favorables de cultivo, identificar fuentes de agua y nutrientes, y afinar el proceso de generación de carburantes. Una vez más, faltan años, y posiblemente muchos.

Tenemos un serio problema si esta es la lista de tecnologías más prometedoras, ya que no hay ninguna en condiciones de dar el salto a la producción masiva. Parece que tenemos bastantes años por delante de promesas, sin cambios sustanciales en la forma de producir la energía que consumimos, lo que es en sí mismo una muy mala noticia: la demanda creciente de los próximos años se abordará aumentando el uso de tecnologías que ya consideramos ineficientes y sucias.

Por último, llama la atención en este resumen la ausencia de referencias a la fusión, esa eterna promesa, que siempre está a veinte años de ser viable.

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En pocas palabras (II)

Publicado por Alonso Alvarez en 2009/11/02

Casi desde el inicio de este blog, he estado usando mi cuenta de Twitter para publicar enlaces a noticias que pudieran ser interesantes para otros que sientan el gusanillo del futuro. Se publican usando el tag #futuros para que sea fácil de buscar y que si alguien se anima, pueda añadir los suyos. Esta es la recopilación de octubre de 2009:

 

El coche del futuro según Tex Avery:


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