Proyecto A1

Futuro, futurismo, futuros y retrofuturismo

Archivo de 23/03/11

MMXX – La tecnología (y IV), las tendencias

Publicado por Alonso Alvarez en 2011/03/23

Cuarta y última de las entradas dedicadas a la tecnología dentro la serie sobre el año 2020(MMXX en números romanos). En la primera parte se mostró la visión de una serie de expertos, en la segunda parte se habló de las principales magnitudes que definirían el escenario tecnológico en 2020, en la tercera las grandes certezas e incertidumbres de ese futuro. Ahora llega el turno de hablar de las grandes metatendencias u “olas” de evolución de la tecnología del futuro.

Así que no se trata de hablar de tecnologías concretas sino de las corrientes que las definen, y las consecuencias más destacadas de la evolución intuida en los próximos años de la tecnología:

  • En cualquier momento, en cualquier lugar, para cualquiera, en cualquier aparato“: la ubicuidad de la tecnología nos lleva a un futuro en el que el acceso a información, servicios y entretenimiento esté disponible sin importar condicionantes como localización, momento o dispositivo. Esa universalización conlleva también una extensión a todas las personas del mundo, ya que la penetración de la tecnología (pensemos en los teléfonos móviles) trasciende fronteras y condiciones, alcanzando a la población de áreas rurales remotas en países donde hay carencia de casi todo lo demás. Posiblemente, el gran avance del periodo será alcanzar a la mayoría de la población en países emergentes.
  • Conectados y en Movilidad: y esa tecnología no se entiende sin la conexión, disponible en cualquier lugar y a veces continuada. Parece que estamos cerca de olvidar (para todos, aunque ya hay quien aún lo experimenta) el acto de “conectarse” a una red. La otra cara de la conexión es su independencia de un lugar físico, ya que se vuelve ubicua y móvil, y con ella todos los dispositivos usados para la comunicación, la información y el entretenimiento. Otra consecuencia es la explosión en la variedad y función de los dispositivos móviles conectados, oscilando entre una gran especialización y generalidad, e integrados en el vaivén de la moda, y formando parte de los objetos de la vida diaria.
  • Se acabó olvidar: si ya hace tiempo que estamos delegando en las máquinas operaciones cada vez más simples. Y pronto todo tipo de informaciones y recuerdos quedarán en manos de medios tecnológicos. Aunque desigual, la información en Internet cubre en profundidad y extensión todos los campos de la vida, y está acabando con la necesidad de enciclopedias y obras de consulta. Pero es que incluso estamos dejando un creciente rastro multimedia de nuestros propios recuerdos que pueden también acabar compartidos y conocidos por otros. La posible pérdida de la necesaria “gimnasia mental” (de la misma forma que hemos perdido el ejercicio físico) se compensaría con propuestas como el “mind fitness”,  para refrescar nuestras capacidades mentales de la misma forma que el “fitness & wellness” lo hace con nuestros cuerpos.
  • Nunca más perdidos: la idea de que llevar en el bolsillo un sistema de localización preciso con cartografía muy elaborada podría parecer ciencia-ficción. Ahora es una realidad que no deja de expandirse y alcanzar a más personas en todo el mundo. Al GPS en teléfonos se están añadiendo otras tecnologías de localización personal, de identificación y vigilancia ubicuas, y de presentación de la información (por ejemplo la realidad aumentada) que están haciendo que la sensación de no saber dónde se está e ignorar algo sobre nuestro entorno sea pronto cosa del pasado.
  • Human augmentation: o H+ o transhumanismo es un concepto que se basa en la idea de que la ciencia y la tecnología van a ayudarnos a mejorar las capacidades de nuestro cuerpo y nuestros sentidos. En realidad, esas capacidades aumentadas ya existen: volamos y nos desplazamos a gran velocidad, superamos enfermedades de todo tipo, sustituimos nuestros órganos enfermos, recibimos información de todo el mundo en instantes, podemos ver en la oscuridad, o manipular objetos a gran distancia, tenemos la capacidad de hablar con cualquier persona en nuestro propio bolsillo. El siguiente paso parece ser integrar esas nuevas capacidades EN nuestro propio cuerpo (sensores, implantes, actuadores). Aunque el resultado no sea tan ambicioso, el concepto está calando fuertemente y tendrá implicaciones importantes en la tecnología y la sociedad.
  • Hacer (make): aunque los fundamentos de la tecnología son cada vez más –aún si cabe- sofisticados y alejados del público, su resultado ofrece mayores capacidades y autonomía a la personas. Ahora podemos retocar imágenes, editar video, actuar como agencia bancaria y de viajes, o editar textos e imprimirlos de manera profesional, entre otras muchas capacidades antes en manos de especialistas. Una notable corriente inspirada en la filosofía del código abierto ayuda a que cualquiera pueda construir o mejorar aparatos y dispositivos electrónicos de todo tipo. La impresión 3D, la fabricación personal, estando dentro de esta corriente, pueden tener un impacto decisivo al poner en manos del público la capacidad de (re)producir objetos físicos y no sólo contenidos digitales, como hasta ahora.
  • Video: hay un crecimiento observado y continuado del volumen de video transmitido en la red, y todo parece indicar que va a ser el tipo de contenido más relevante de los próximos años. Esto supone un cambio de paradigma muy importante en un mundo aún dominado en gran medida por la voz y las letras. Si el video domina, la forma de interactuar, de acceder a contenidos, o la naturaleza de éstos y los medios que los soportan, sufrirán grandes cambios.
  • Todo será software: e incluso todo será un servicio o una aplicación. El proceso de convertir todo tipo de dispositivos o componentes físicos en su expresión software, una de las bases del cloud computing, no dejará de crecer y acelerarse. Cuando algo pasa a ser software mueren las barreras físicas y se convierte en replicable, escalable y manipulable. Incluso, de una manera muy burda, los mundos virtuales, nos convierten en software a nosotros mismos. Este paradigma se moverá hacia nuevas áreas del mundo físico a medida que más y más componentes y objetos adquieran capacidad de proceso y comunicaciones. Otro forma de convertir la realidad en software es la capacidad de replicarla (con la impresión 3D o fabricación aditiva) en cualquier momento y lugar.
  • Digireal, o Realigital: las fronteras entre los real y virtual o digital se difuminan, y ambos mundos se mezclan. La realidad recibe información de contexto suplementaria, o se recrea y moldea dentro de ordenadores. Las relaciones personales alcanzan nuevas dimensiones que no implican el contacto directo tal y como lo conocemos. Los objetos físicos se reflejan en mundos paralelos o adquieren atributos virtuales en éste. La difusión de ideas y opiniones se traslada a un mundo virtual de relaciones. Estamos intuyendo que el mundo paralelo digital puede ser más atractivo que el real, y puede que en el futuro demos pasos más decididos para acabar viviendo en aquél.
  • Cambio acelerado: todos los rasgos anteriores definen un mundo escalable, donde los cambios se aceleran y suceden, como las generaciones del software. Aunque pueda resultar una visión algo exagerada y un poco utópica, es una idea muy poderosa, adoptada por muchos de los que impulsan el desarrollo de la tecnología, y quedará reflejada en ella. Posiblemente no sea más que una expresión de una distorsión de la realidad muy habitual (esa lente que magnifica todo lo que nos es cercano en el tiempo, mientras altera nuestra percepción del pasado), pero puede tener un gran impacto mucho más allá de la tecnología.
  • Al final, personas: por encima de todo, en los motivos y como destino de la evolución tecnológica, están las personas. Nuevas formas de comunicación y conocimiento aparecerán y se desarrollará un gran esfuerzo –posiblemente infructuoso- para lidiar con la avalancha de información. El contexto y las relaciones personales serán dimensiones tratadas por la tecnología, y podríamos dejar en sus manos partes de la interacción personal. Llegar al corazón de las personas seguirá siendo el factor que determine el éxito o fracaso de una nueva tecnología, aunque el papel de la comunicación y los servicios orientados a máquinas –reales o virtuales- no deje de crecer.

Como sé que a algunos esto les sabrá a poco, y que lo que esperan son listas de tecnologías concretas, no voy a decepcionarles y a continuación dejo una recopilación de lo que muchos artículos, colecciones de predicciones y documentos de analistas consideran las tecnologías más relevantes (para reducir la lista) en los próximos años:

Dispositivos

Realidad Aumentada

Servicios contextuales

Asistentes virtuales

Energía inalámbrica

Malware móvil

Internet TV

Mundos virtuales

Conexión WiFi de dispositivos

Coches autónomos

Nuevos  interfaces

Localización

Productos y servicios

Comunicaciones y colaboración unificadas

Comunicaciones evolucionadas

Mezcla de real y digital

Análisis y arquitecturas de soporte del contexto

Patrones

Mercados de ideas

Procesamiento extremo de transacciones

Plataformas

Video

Simulación

Medicina y cuidado remotos

Tecnologías básicas

Impresión 3D

IoT

Mercados de datos personales

Ciberguerra

Cogno

Procesado complejo de sucesos

Ciudadanos desarrolladores

Traducción automática y lenguaje natural

 

Infraestructura

Comunicaciones M2M

VoIP Inalámbrica

Conexión ubicua

Cloud, y Cloud híbrida

50B/6B

Software-Defined Radio

Infraestructura para Tiempo Real

Energía

Grafeno

Nano

El fin del SO

Y sí, debería dedicar algo de espacio a explicar cada una de ellas, el porqué y sus implicaciones, pero iba a resultar un artículo excesivo para un medio como éste, y me desviaría mucho del propósito de esta serie.

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