Aunque no entra dentro del tono que tenía pensado para este blog, ante el fin de semana unos cuantos videos y fotos
Cuando aparecieron los robots en la ficción, la idea no es que fueran seres mecánicos (luego electrónicos) si no biológicos y, claro, humanoides. La idea de robots como imitadores de los seres humanos se ha llevado hasta el extremo del valle inquietante, y ha calado en la cultura popular:
Los robots de la ciencia ficción clásica, y buena parte de los prototipos que hemos conocido desde entonces se basan en obtener robots física o mentalmente antropomórficos. En estos días hemos podido ver un notable avance en la imitación del ser humano, al menos en su desplazamiento. Es el notable prototipo andador PETMAN:
Pero no tiene por qué ser el único camino. La misma empresa, Boston Dynamics, presentó hace tiempo BigDog, un concepto de robot cuadrúpedo para carga, de lo más inquietante:
Los seres vivos son la fuente de inspiración más empleada después de los propios seres humanos. Además del cuadrúpedo, se ha experimentado con seis patas y más, y con los insectos voladores. Personalmente tengo debilidad por el robot serpiente:
Y a partir de aquí, la imaginación es libre, por que ¿quién dijo que un robot tenga que imitar a una persona o a un ser vivo? Estos son los aviones robot, autónomos, que cooperan entre sí:
También pueden ser vehículos de conducción automática:
o un electrodoméstico:
Y las formas pueden ser completamente libres. Una esfera:
Y tanta libertad nos lleva otra vez al principio, a usar a seres vivos como plataformas robóticas. Posiblemente el ejemplo más vistoso es el de los escarabajos por radio control:
que recuperan la idea inicial de los robots de Capek, esos sirvientes biológicos que obedecen sin rechistar a sus amos.
Parece que el futuro nos va a traer una profusión de robots o dispositivos robotizados, aunque entendidos en un sentido mucho más amplio, y posiblemente lejos de aquellos hombres mecánicos que deslumbraron a nuestros abuelos.
(También se puede consultar las ediciones de los años 2010 y 2011 de este artículo)
Cada año, Technology Review (TR), una revista que publica el MIT con contenidos sobre tecnologías muy variadas, desde la información y las comunicaciones a los materiales o la energía, publica una lista de tecnologías emergentes que deberían “cambiar nuestras vidas”. Cada año esa lista varia, y algunas tecnologías acaban evolucionando hacia algo tangible, mientras que otras deben esperar aún para madurar … si es que lo hacen finalmente.
De todas formas, la gente del TR está muy bien informada y suele tener muy buen ojo a la hora de seleccionar lo que puede tener más impacto, sobre todo en el corto y medio plazo.
La lista completa es ésta:
Máquinas biológicas
Memoria “racetrack” o “hipódromo”
El genoma de 100$
Reactor “traveling wave”
Papel para pruebas de diagnóstico
Batería líquida
Asistente software inteligente
Nanopiezoelectrónica
HashCache
Redes definidas vía software
En otro lugar ya hemos analizado varias de ellas por su relación con las llamadas TIC (tecnologías de la información y las comunicaciones). Así que aquí revisaremos las demás. Hay que tener en cuenta, que en la selección de Technology Review se habla de tecnologías en relación a las empresas que las proponen:
El genoma de 100$: el abaratamiento de la obtención del genoma personal va a tener considerables consecuencias. Para empezar, caerá el precio de los análisis que permiten conocer la predisposición a determinadas enfermedades (más de 80 ofrece ahora el kit de 23andMe, que sólo examina una parte y ahora cuesta 400$), lo que supondrá que casi cualquiera pueda permitirse conocer la predisposición genética de, por ejemplo sus hijos, y tome las medidas previsoras que la tecnología ofrezca. No sé si llevará a un mundo tipo “Gattaca” (por cierto, habrá que revisar esta película), pero sí que la tentación de analizar la componente genética de tu pareja va a ser bastante fuerte. Tanto como la de los seguros por obtener esa información a la hora de calcular la prima. Hay que tener en cuenta la previsible oleada de consecuencias con impacto en la sociedad que pueda desencadenar la disponibilidad barata de genomas personales.
Como lo tendrá también para la investigación. Aunque el ADN no se puede tratar como un lenguaje de programación por más que parezca una analogía afortunada, el mes pasado puede ver una presentación sobre manipulación y codificación de ADN. Como en todo proceso de programación, son necesarias herramientas de pruebas y verificación, como test baratos que analicen el ADN resultante. Va a ser un terreno oscuro y movedizo, y posiblemente con varios años por delante antes ver nada concreto, pero aquí hay una vía para cambios de gran alcance.
De todas formas, estamos a más de 5 años en el mejor de los casos, si la empresa BioNanomatrix es capaz de sacar adelante su producto.
El reactor “traveling wave” es un -nuevo- intento de producir energia nuclear barata y limpia. La idea es suprimir el proceso de enriquecimiento y recarga de combustible, que es peligroso (transporte y manipulación de material radiactiva) y caro (paradas y manipulación). La idea procede de los años 90 y se basa en introducir una pequeña cantidad de material fisionable que a medida que se consume va enriqueciendo el resto del material (Uranio 238, un desecho del proceso de extracción del U-235) con el que se carga el reactor. Si lo que se predice es cierto, podría estar funcionando durante decenas y “cientos” de años sin necesidad de recarga, superando así la vida útil de una central nuclear actual, incluso sin recargar el combustible. También estamos hablando de largos plazos (hasta 30) años antes de poder tener reactores de este tipo operativos.
Lo que es quizá tan singular como la propia tecnología, es que se trata de un desarrollo de una empresa privada, y no nace en un laboratorio financiado con fondos públicos. No hace más que confirmar la migración de la financiación privada en investigación y desarrollo (los fondes de VC, Venture Capital) desde las comunicaciones y la información a la energía que es -y previsiblemente por mucho tiempo- el “punto caliente” de atención de gobiernos y ciudadanos, y un área con grandes perspectivas de desarrollo tecnológico y económico.
La batería líquida es otra muestra del interés en la energía. Ya pudimos ver en el pasado EmTech al responsable de A123, una empresa que está ganando una gran relevancia por su tecnología de baterías, capaces de sobrevivir a colisiones, y de ofrecer la potencia que necesitaría un vehículo completamente eléctrico viable. Así que no es extrañar que se destaque como tecnología prometedora la de estas baterías pensadas para acumular energía en grandes cantidades. La principal diferencia es que todos los materiales activos de la batería son líquidos, lo que debería reducir los costes a un tercio de las convencionales. El sistema permitiría la construcción de sistemas de acumuladores a escalas sin precedentes (miles de metros cuadrados) para respaldar las demandas eléctricas de ciudades.
El uso de papel para pruebas de diagnóstico sería la tecnología más cercana a la comercialización de entre las seleccionadas por TR. Se trata de herramientas de diagnóstico baratas, y resistentes que podrían transportarse con facilidad y usarse sin necesidad de conocimientos o herramientas especializadas.
Basado en microfluidos, el papel contiene líquidos reactivos que en contacto con la sustancia que se quiere analizar -sangre, por ejemplo- cambian de color. El papel aporta muchas ventajas: se puede destruir -incinerar- con facilidad, se puede imprimir en él, se puede manejar en hojas, o se puede recortar. Los test de papel podrían usarse para diagnosticar ciertas dolencias o carencias (de momento insuficiencia hepática) en lugares sin infraestructura médica o para control personal.
Por último, aunque revisadas en otro lugar, las máquinas biológicas pueden resultar algo remotas ya que estamos hablando sobre todo de interfaces directos con seres vivos. Para hacernos una idea de qué estamos hablando, aquí va este video [Youtube, 3:27]:
Como se puede ver, el trabajo se centra en introducir electrodos en pequeños seres vivos, como insectos, para poder controlar remotamente sus movimientos. Los insectos son fáciles de críar, de manipular y capaces de transportar pesadas cargas -a su escala- aunque es evidente que el interés verdadero estará en otros seres (como la extraña experiencia de control “remoto” de personas).
Estas máquinas biológicas representan el interés por los soluciones tipo cyborg como alternativa a los robots: apoyarse en seres vivos para aquellas funciones como el movimiento, más complicadas de recrear artificialmente. Un animal que pueda cumplir órdenes complejas haría olvidarse mecanismos, energía, percepción, reconocimiento visual, o contexto. Claro, a cambio hay que ser capaces de interceptar funciones cerebrales para introducir órdenes y para extraer información, lo que hasta la fecha no se ha demostrado fácil, aunque se está avanzando mucho.
Sería una paradoja que tras generaciones de diseñar organismos artificiales, incluso de confiar en ellos nuestra existencia futura, la robótica pueda dar el salto hacia instalarse en el control de animales, o en la hibridación de organismos vívos y electrónicos.
Actualización:
Todos las predicciones que se recogen en el Proyecto A1 están en la sección “La Bola” (de cristal)