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Futuro, futurismo, futuros y retrofuturismo

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MMXX – 80 tendencias para 2020

Publicado por Alonso Alvarez en 2011/05/12

Esta es la lista completa de tendencias que he identificado para el año 2020 (o MMXX en números romanos). Vista ahora, está claro que hay un claro sesgo hacia la tecnología, pero hubiera sido sorprendente que no fuera así. A fin de cuentas, es a lo que me dedico.

La lista completa, tras algunos cambios y colecciones, está en la página Tendencias 2020 de este blog. En esta tabla se muestran todas de un vistazo:

Abaratamiento del genoma Concentración urbana Estado y actores no-estatales La Singularidad Plataformas
Abierto Cultura global Estados Unidos Libro electrónico Pobreza y desequilibrio
Agua Decrecimiento Exaflood Localización Privacidad
Aislamiento Democracia 2.0 Fabricación personal M2M Realidad aumentada
Alimentos Descontento Geoingeniería “Make” Religión
Análisis visual de datos Desigualdad Gestión de la atención Materias primas Retornos
Asia Desintermediación Gratis, freemium Meta-ciudad Robotización
Cambio climático Deuda Hipertransparencia Migraciones Salud
China Digi-real Identidad Movilidad Social
Clase media Digitalización Innovación “barata” Nano Talento
Cloud Dólar Innovación abierta Nueva naturaleza TIC
Cogno Educación Integración Nuevas ciudades Traducción automática
Colaboración Empresa como red Interdependencia Nuevos interfaces Transformación de los medios
Combustibles fósiles Energía IoT Pandemias Transhumanismo
Competitividad Energía nuclear Islam Paro Transporte
Comunicaciones con la Infraestructura y ciudades inteligentes Envejecimiento y rejuvenecimiento Jugar Personalización Urbanismo

Pero claro, al menos en mi caso, no basta con las tendencias, hay que obtener un mapa con ellas.

Ese mapa está ya como un borrador, que he presentado esta tarde en una conferencia para ATI, sin embargo, aún necesita un poco de trabajo para refinar contenido y formato. Pero eso no quiere decir que no pueda hacerse un primer trabajo de mapeo trabajando sobre las relaciones entre tendencias.

El punto de partida es la lista desordenada de tendencias. Sin embargo, cuando se conectan las que tienen algún tipo de relación entre sí, va surgiendo una compleja trama:

Eso sí, hay una clara limitación y es que no hay líneas cruzadas lo que limita el número de relaciones entre tendencias que podría ser mayor. Es una limitación del medio y la disposición del gráfico, y el experimento de marcar las líneas cruzadas de otra forma no acaba de funcionar. No es preocupante porque se pierden pocas y no son las más relevantes.

Para ganar en legibilidad he podido destacar un subconjunto de tendencias marcando aquellas que tienen un mayor número de enlaces:

Relaciones -principales- entre las 80 tendencias

La lista resultante es bastante razonable, y muchas de ellas están en mi particular selección. En la próxima entrada dejaré el resultado final de este ejercicio: un mapa global de tendencias para 2020, más unas cuantas gráficas intermedias del proceso.

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MMXX – Tendencias para 2020 (VI)

Publicado por Alonso Alvarez en 2011/05/05

Sexta entrega que cierra la recopilación de las principales tendencias para el año 2020 recogidas en una serie de entradas del blog. Estos artículos se han ido  intercalados con otros recogiendo aspectos más concretos como la tecnología o la economía, por ejemplo. Al final, estas tendencias se ordenarán y dispondrán en un mapa que sea una vista sintética de todo el proceso.

Están disponible el catálogo completo de las publicadas hasta ahora, así como la primerasegundaterceracuarta y quinta partes.

Las correspondientes a esta entrada son:

Jugar: derivado del éxito de la introducción de los videojuegos en la cultura popular desde los años 80, la metáfora del juego aplicada a todo tipo de actividades “serias” es un rasgo distintivo de nuestro tiempo que va a más. No solamente la manera de manejar muchos productos y equipos sigue la metáfora del juego, si no que muchos de sus conceptos se aplican a la filosofía misma de servicios de todo tipo.

Gratis: lo que hace pocos años era inconcebible, el fremium o los modelos negocio basados en la gratuidad, es hoy una realidad. Se trata de una idea con un largo recorrido e impacto futuro. La cultura de la gratuidad está desbordando sus orígenes en Internet y si bien es dudoso que alcance una posición dominante, sí que su influencia se dejará notar en todos los ámbitos.

Religión: quizá como consecuencia de uno de esos vaivenes de la historia, podría ser que un nuevo auge religioso siga a la ola de laicismo presente, sobre todo, en los países desarrollados. Lo cierto es que se está viviendo un auge religioso en África, América y China, y en gran parte del mundo islámico. Además de las tradicionales, una gran cantidad de nuevas religiones aparecen cada año, desde variantes de las llamadas iglesias pentecostales, a religiones de nuevo cuño, sincréticas o inspiradas en movimientos parareligiosos (como la new age). Más dudoso es afirmar que estamos ante un momento de explosión religiosa como hace 2.500 años, pero de ser así, las consecuencias sólo serían visibles en el muy largo plazo.

Transporte: los próximos años pueden ser decisivos para el futuro de transporte. El elevado precio de los combustibles, la congestión de rutas (por no hablar de las ciudades) y el peso del transporte en la generación de CO2 global hará que se ponga en cuestión. Al mismo tiempo hay una fuerte presión para contener su precio y aumentar su capacidad. La tendencia a primar los productos locales, y la fabricación distribuida (impresión 3D) pueden acabar teniendo efecto en el largo plazo. En paralelo, se está avanzando mucho en el desarrollo de sistemas de ayuda a la conducción y vehículos autónomos, especialmente en el entorno militar: desde aviones a vehículos terrestres, y puede que trenes y barcos en el futuro.

Desigualdad: la falta de igualdades económicas, sociales y políticas tanto individuales como entre grupos,  continuará alimentando la percepción de injusticia entre aquellos que no vean cumplidas sus expectativas. Aunque las condiciones materiales podrían seguir mejorando en los próximos años, y parece posible una reducción de la pobreza más extrema, la brecha entre ricos y pobres se seguiría ampliando. Las diferencias más grandes seguirán en los países más pobres, pero se están ensanchando en países como China. Estas diferencias serán cada vez más visibles con el acceso a tecnologías de comunicaciones más baratas. Este escenario puede favorecer el resurgir de movimientos anticapitalistas, populistas y marxistas, y estimular descontento y revueltas en todo el mundo.

Clase media: y su caída y auge en distintas partes del mundo. Hace años que se anticipa un declive de la clase media en los países desarrollados que se traduce en la impresión de que el nivel de vida y oportunidades de los padres no sería alcanzado por los hijos. En estos países hay amenaza de niveles de paro crónico, se ha vivido una escalada casi universal de los precios de la vivienda, parece haber una cierta “burbuja” educativa y se destaca la sobrecualificación como un mal para muchos jóvenes. Como consecuencia, podemos esperar un descontento cuya traducción final es difícil de anticipar (la falta de oportunidades más la ausencia de libertades parecen ser las principales motivaciones de las revueltas en los países árabes). En cambio, en las economías emergentes en rápido crecimiento se está viviendo un auge de la clase media, que se triplicaría en países como la India, por ejemplo. A pesar de las desigualdades, una potente clase media está naciendo en China, Brasil o India, hasta el punto de que en diez a veinte años superará en número a su equivalente en Occidente.

Geoingeniería: este es uno de esos conceptos que tendrá una gran influencia aunque muy posiblemente no lo veremos realizado en los próximos años. La modificación a gran escala de las condiciones climáticas de un planeta entero tiene mucho de ciencia ficción, pero si aceptamos la mano humana en la evolución del clima en la Tierra, el concepto parece perfectamente plausible. Esta idea, la de corregir el clima por medio de acciones a gran escala, se está difundiendo y puede jugar un papel en el futuro.

Cultura global: una de las consecuencias de la globalización y el libre movimiento de capitales, mercancías y, en cierta medida, personas es la difusión de ideas, costumbres y contenidos culturales. Ya no se trata únicamente de la ubicua presencia de iconos, referencias y contenidos occidentales (sobre todo de Estados Unidos) a través de la radio, cine y TV, si no que naciones emergentes, especialmente de Asia, están contribuyendo. Parece que estamos abocados a la aparición de una verdadera cultura transnacional y ubicua, tanto de élite como de masas, con un grado de homogeneidad similar al de la tecnología o las formas arquitectónicas. Las reacciones contrarias ya existían, incluso dentro del mundo occidental, y van desde el proteccionismo al rechazo y persecución, aunque parecemos abocados a un proceso de homogeneización en el largo plazo.

Nuevos interfaces: la interacción con la tecnología presenta carencias que están tratando de resolver estas nuevas formas poner en contacto a usuarios y objetos. Los interfaces actuales (desde teclados a ratones, pasando por pantallas o sonidos) cubren de manera parcial y muchas veces insatisfactoria la necesidad de la comunicación entre personas y máquinas. Una nueva generación de interfaces se está apoyando en el uso de modos alternativos de interacción: detección de gestos, BCI (interfaces entre mente y máquina), hápticos o táctiles, o los sensibles al contexto y las emociones. En los próximos años veremos cómo se perfeccionan estos nuevos interfaces y qué grado de utilidad y aceptación pueden obtener del público.

Educación: sin duda uno de los temas centrales de la próxima década, aunque pueda ser en su conjunto un tema de debate intemporal. Aunque los cambios de calado son lentos en este entorno, son muchas las presiones en torno al modelo educativo. Para empezar está el papel de la tecnología y su impacto: la forma en la que el elearning se está introduciendo, o el uso final que tendrán los medios electrónicos en el aula. También la sobreformación (exceso de cualificación para los puestos de trabajo disponibles) y fracaso escolar de algunos países, las diferentes concepciones entre países desarrollados y emergentes (sobre todo China e India), o una supuesta “burbuja educativa” (inversión en educación difícil de recuperar por la falta de oportunidades), y finalmente si habrá un relevo en liderazgo científico y calidad de centros occidentales frente a los de otros países.

Todas las entradas de esta serie dedicada al año 2020 pueden encontrarse en la sección MMXX del blog.

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Tecnologías emergentes en 2011

Publicado por Alonso Alvarez en 2011/04/20

Technology Review (TR), la revista de referencia del MIT, publica una lista de tecnologías emergentes que deberían “cambiar nuestras vidas”. Como en otros años (2009 y 2010) vamos a revisar y comentar esa lista.

Desde Technology Review se apuesta por tecnologías con gran impacto potencial, y por  las que podrían ser más probables o tener mayor aceptación. Eso hace que cada año esa lista varíe, y mientras algunas tecnologías acaban evolucionando hacia algo tangible, otras deben esperar aún para madurar … si es que lo hacen finalmente. De todas formas, la gente del TR suele tener muy buen criterio a la hora de seleccionar lo que puede tener más impacto, sobre todo en el corto y medio plazo.

La lista completa de la selección de 2011 es ésta (con enlaces a los artículos originales en los que se describen):

Destaca especialmente el papel de las tecnologías relacionadas con la energía, la genética y el Cloud (aunque ya el año pasado hubo una dentro de esta categoría, “Cloud Programming”). Vamos a verlas ahora en más detalle:

Indexación social (Social Indexing): se trata de una iniciativa de Facebook (se entrevista al CTO de la empresa) para complementar las búsquedas con información proporcionada por personas relacionadas a través de un mecanismo tan simple como el botón “Me gusta”. De esta forma, cuando alguien busca un restaurante, una película o un lugar para pasar sus vacaciones, por ejemplo, los resultados de la búsqueda convencional se ajustan en función de las preferencias expresadas por otras personas con las que se relaciona.

Transformadores inteligentes (Smart Transformes): una parte del concepto Smart Grid por el que tanto se apuesta en los últimos años. Las redes eléctricas del futuro tendrán que hacer frente a nuevas necesidades como la recarga de vehículos, y ya cuentan con unos aliados en forma de medidores inteligentes que comunican en tiempo real sus datos. Lo que ahora se precisa es un medio de ajustar el flujo de la electricidad dentro de la red de distribución de la forma más inteligente posible, y eso es lo que hacen estos transformadores. Por medio del uso de electrónica capaz de operar con elevados voltajes, se pretende ajustar la demanda y producción de electricidad para así ahorrar energía.

Maqueta de transformadores inteligentes

Interfaces gestuales (Gestual Interfaces): aquí debo decir que estoy de acuerdo (pueden tener un enorme impacto en nuestras vidas) y en desacuerdo (no son precisamente emergentes). A través de la empresa que desarrolló los fundamentos del Kinect de Microsoft, se habla de los interfaces basados en gestos, indudablemente una tecnología revolucionaria pero que, al menos en formas muy básicas, ya lleva un tiempo entre nosotros. Falta ahora ver si además de los juegos, encuentra un nicho de aplicación que facilite su difusión generalizada.

Genética del cáncer (Cancer Genomics): si en 2009 una de las tecnologías emergentes era el abaratamiento de la obtención del genoma, ahora es una de sus consecuencias quien está en la lista. La posibilidad de obtener un análisis genético rápido y económico aplicado a los tejidos tumorales puede cambiar por completo el tratamiento, al identificar los factores que han favorecido el desarrollo del cáncer y obtener así un pronóstico y tratamientos más certeros.

Baterías de estado sólido (Solid-State Batteries): es curioso que hace dos años una de las tecnologías de esta lista fueran las “baterías líquidas”. Lo cierto es que la energía es una preocupación global que se refleja en los fondos y el talento invertidos en ellos. Estas nuevas baterías serían más simples, compactas, baratas (hay que tener en cuenta que en un vehículo eléctrico suponen la mitad del coste total) y seguras (al eliminar materiales inflamables presentes en las actuales).

Cifrado homomórfico (Homomorphic Encryption): una de las tecnologías relacionadas con la nube (cloud computing), en este caso con la seguridad, una de las grandes excusas para no adoptar esta tecnología por parte de las empresas. Cuando se desconfía del nivel de seguridad del cloud (ignorando que un proveedor de cloud tendrá más medios y expertos en seguridad de los que pueda tener una empresa “media”) la solución obvia es el cifrado, pero si se encriptan los datos y se remiten al cloud, se pierden muchas de las funciones básicas como la búsqueda. Eso es lo que resuelven las tecnologías de cifrado homomórfico, facilitando la realización de funciones de indexación y búsqueda sobre información cifrada (y almacenada en el cloud, por ejemplo).

Cloud Streaming: también me resisto a llamar a esta tecnología “emergente”. Se trata de mostrar el resultado de complejas operaciones de procesado de imagen en un dispositivo limitado a través de streaming (transmitidos como los videos de Youtube, por ejemplo). Las operaciones se realizan en remoto, en la nube, lo que permite ofrecer aplicaciones mucho más sofisticadas y potentes. Lo cierto es que el concepto (como el Cloud+Client de Microsoft) lleva ya un tiempo con nosotros, y ya hay algunas aplicaciones que se basan en esa filosofía. El impacto potencial es muy grande, es innegable, la novedad es otra cuestión.

Código a prueba de errores (Crash-Proof Code): a medida que nuestra dependencia del software crece, el impacto de sus fallos es cada vez mayor. Las técnicas de análisis y prueba empleados en sistemas físicos, como circuitos y chips, pueden ahora aplicarse a sistemas software mucho más complejos, como sistemas operativos. Esa mejora en la calidad del software nos permitirá confiar más en él, y así construir con seguridad los –aún más- complejos sistemas que necesitaremos en el futuro.

Separación de cromosomas (Separating Chromosomes): otro gran avance en el campo de la genética. Un sistema que permite separar los distintos cromosomas humanos para luego realizar el análisis de los precisos, lo que significa menos tiempo y costes. Se trata de un avance clave en la futura aplicación de terapias génicas.

Celulas sintéticas (Synthetic Cells): puede ser uno de los grandes avances de nuestro tiempo, y al mismo tiempo la apertura de una nueva caja de Pandora. La técnica del Daniel Gibson ha permitido generar un ADN sintético (aunque replique el de bacterias ya existentes) e introducirlo en otras células que se han reproducido normalmente. Podría ser el paso necesario para convertir la experimentación genética en una forma de codificación similar a la del software, abriendo así perspectivas futuras completamente nuevas, excitantes e inquietantes.

La lista completa está en el artículo “10 Emerging Technologies 2011”.

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MMXX – La tecnología (y IV), las tendencias

Publicado por Alonso Alvarez en 2011/03/23

Cuarta y última de las entradas dedicadas a la tecnología dentro la serie sobre el año 2020(MMXX en números romanos). En la primera parte se mostró la visión de una serie de expertos, en la segunda parte se habló de las principales magnitudes que definirían el escenario tecnológico en 2020, en la tercera las grandes certezas e incertidumbres de ese futuro. Ahora llega el turno de hablar de las grandes metatendencias u “olas” de evolución de la tecnología del futuro.

Así que no se trata de hablar de tecnologías concretas sino de las corrientes que las definen, y las consecuencias más destacadas de la evolución intuida en los próximos años de la tecnología:

  • En cualquier momento, en cualquier lugar, para cualquiera, en cualquier aparato“: la ubicuidad de la tecnología nos lleva a un futuro en el que el acceso a información, servicios y entretenimiento esté disponible sin importar condicionantes como localización, momento o dispositivo. Esa universalización conlleva también una extensión a todas las personas del mundo, ya que la penetración de la tecnología (pensemos en los teléfonos móviles) trasciende fronteras y condiciones, alcanzando a la población de áreas rurales remotas en países donde hay carencia de casi todo lo demás. Posiblemente, el gran avance del periodo será alcanzar a la mayoría de la población en países emergentes.
  • Conectados y en Movilidad: y esa tecnología no se entiende sin la conexión, disponible en cualquier lugar y a veces continuada. Parece que estamos cerca de olvidar (para todos, aunque ya hay quien aún lo experimenta) el acto de “conectarse” a una red. La otra cara de la conexión es su independencia de un lugar físico, ya que se vuelve ubicua y móvil, y con ella todos los dispositivos usados para la comunicación, la información y el entretenimiento. Otra consecuencia es la explosión en la variedad y función de los dispositivos móviles conectados, oscilando entre una gran especialización y generalidad, e integrados en el vaivén de la moda, y formando parte de los objetos de la vida diaria.
  • Se acabó olvidar: si ya hace tiempo que estamos delegando en las máquinas operaciones cada vez más simples. Y pronto todo tipo de informaciones y recuerdos quedarán en manos de medios tecnológicos. Aunque desigual, la información en Internet cubre en profundidad y extensión todos los campos de la vida, y está acabando con la necesidad de enciclopedias y obras de consulta. Pero es que incluso estamos dejando un creciente rastro multimedia de nuestros propios recuerdos que pueden también acabar compartidos y conocidos por otros. La posible pérdida de la necesaria “gimnasia mental” (de la misma forma que hemos perdido el ejercicio físico) se compensaría con propuestas como el “mind fitness”,  para refrescar nuestras capacidades mentales de la misma forma que el “fitness & wellness” lo hace con nuestros cuerpos.
  • Nunca más perdidos: la idea de que llevar en el bolsillo un sistema de localización preciso con cartografía muy elaborada podría parecer ciencia-ficción. Ahora es una realidad que no deja de expandirse y alcanzar a más personas en todo el mundo. Al GPS en teléfonos se están añadiendo otras tecnologías de localización personal, de identificación y vigilancia ubicuas, y de presentación de la información (por ejemplo la realidad aumentada) que están haciendo que la sensación de no saber dónde se está e ignorar algo sobre nuestro entorno sea pronto cosa del pasado.
  • Human augmentation: o H+ o transhumanismo es un concepto que se basa en la idea de que la ciencia y la tecnología van a ayudarnos a mejorar las capacidades de nuestro cuerpo y nuestros sentidos. En realidad, esas capacidades aumentadas ya existen: volamos y nos desplazamos a gran velocidad, superamos enfermedades de todo tipo, sustituimos nuestros órganos enfermos, recibimos información de todo el mundo en instantes, podemos ver en la oscuridad, o manipular objetos a gran distancia, tenemos la capacidad de hablar con cualquier persona en nuestro propio bolsillo. El siguiente paso parece ser integrar esas nuevas capacidades EN nuestro propio cuerpo (sensores, implantes, actuadores). Aunque el resultado no sea tan ambicioso, el concepto está calando fuertemente y tendrá implicaciones importantes en la tecnología y la sociedad.
  • Hacer (make): aunque los fundamentos de la tecnología son cada vez más –aún si cabe- sofisticados y alejados del público, su resultado ofrece mayores capacidades y autonomía a la personas. Ahora podemos retocar imágenes, editar video, actuar como agencia bancaria y de viajes, o editar textos e imprimirlos de manera profesional, entre otras muchas capacidades antes en manos de especialistas. Una notable corriente inspirada en la filosofía del código abierto ayuda a que cualquiera pueda construir o mejorar aparatos y dispositivos electrónicos de todo tipo. La impresión 3D, la fabricación personal, estando dentro de esta corriente, pueden tener un impacto decisivo al poner en manos del público la capacidad de (re)producir objetos físicos y no sólo contenidos digitales, como hasta ahora.
  • Video: hay un crecimiento observado y continuado del volumen de video transmitido en la red, y todo parece indicar que va a ser el tipo de contenido más relevante de los próximos años. Esto supone un cambio de paradigma muy importante en un mundo aún dominado en gran medida por la voz y las letras. Si el video domina, la forma de interactuar, de acceder a contenidos, o la naturaleza de éstos y los medios que los soportan, sufrirán grandes cambios.
  • Todo será software: e incluso todo será un servicio o una aplicación. El proceso de convertir todo tipo de dispositivos o componentes físicos en su expresión software, una de las bases del cloud computing, no dejará de crecer y acelerarse. Cuando algo pasa a ser software mueren las barreras físicas y se convierte en replicable, escalable y manipulable. Incluso, de una manera muy burda, los mundos virtuales, nos convierten en software a nosotros mismos. Este paradigma se moverá hacia nuevas áreas del mundo físico a medida que más y más componentes y objetos adquieran capacidad de proceso y comunicaciones. Otro forma de convertir la realidad en software es la capacidad de replicarla (con la impresión 3D o fabricación aditiva) en cualquier momento y lugar.
  • Digireal, o Realigital: las fronteras entre los real y virtual o digital se difuminan, y ambos mundos se mezclan. La realidad recibe información de contexto suplementaria, o se recrea y moldea dentro de ordenadores. Las relaciones personales alcanzan nuevas dimensiones que no implican el contacto directo tal y como lo conocemos. Los objetos físicos se reflejan en mundos paralelos o adquieren atributos virtuales en éste. La difusión de ideas y opiniones se traslada a un mundo virtual de relaciones. Estamos intuyendo que el mundo paralelo digital puede ser más atractivo que el real, y puede que en el futuro demos pasos más decididos para acabar viviendo en aquél.
  • Cambio acelerado: todos los rasgos anteriores definen un mundo escalable, donde los cambios se aceleran y suceden, como las generaciones del software. Aunque pueda resultar una visión algo exagerada y un poco utópica, es una idea muy poderosa, adoptada por muchos de los que impulsan el desarrollo de la tecnología, y quedará reflejada en ella. Posiblemente no sea más que una expresión de una distorsión de la realidad muy habitual (esa lente que magnifica todo lo que nos es cercano en el tiempo, mientras altera nuestra percepción del pasado), pero puede tener un gran impacto mucho más allá de la tecnología.
  • Al final, personas: por encima de todo, en los motivos y como destino de la evolución tecnológica, están las personas. Nuevas formas de comunicación y conocimiento aparecerán y se desarrollará un gran esfuerzo –posiblemente infructuoso- para lidiar con la avalancha de información. El contexto y las relaciones personales serán dimensiones tratadas por la tecnología, y podríamos dejar en sus manos partes de la interacción personal. Llegar al corazón de las personas seguirá siendo el factor que determine el éxito o fracaso de una nueva tecnología, aunque el papel de la comunicación y los servicios orientados a máquinas –reales o virtuales- no deje de crecer.

Como sé que a algunos esto les sabrá a poco, y que lo que esperan son listas de tecnologías concretas, no voy a decepcionarles y a continuación dejo una recopilación de lo que muchos artículos, colecciones de predicciones y documentos de analistas consideran las tecnologías más relevantes (para reducir la lista) en los próximos años:

Dispositivos

Realidad Aumentada

Servicios contextuales

Asistentes virtuales

Energía inalámbrica

Malware móvil

Internet TV

Mundos virtuales

Conexión WiFi de dispositivos

Coches autónomos

Nuevos  interfaces

Localización

Productos y servicios

Comunicaciones y colaboración unificadas

Comunicaciones evolucionadas

Mezcla de real y digital

Análisis y arquitecturas de soporte del contexto

Patrones

Mercados de ideas

Procesamiento extremo de transacciones

Plataformas

Video

Simulación

Medicina y cuidado remotos

Tecnologías básicas

Impresión 3D

IoT

Mercados de datos personales

Ciberguerra

Cogno

Procesado complejo de sucesos

Ciudadanos desarrolladores

Traducción automática y lenguaje natural

 

Infraestructura

Comunicaciones M2M

VoIP Inalámbrica

Conexión ubicua

Cloud, y Cloud híbrida

50B/6B

Software-Defined Radio

Infraestructura para Tiempo Real

Energía

Grafeno

Nano

El fin del SO

Y sí, debería dedicar algo de espacio a explicar cada una de ellas, el porqué y sus implicaciones, pero iba a resultar un artículo excesivo para un medio como éste, y me desviaría mucho del propósito de esta serie.

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¿Un futuro para Europa en Internet?

Publicado por Alonso Alvarez en 2009/03/05

No hace mucho, en mi trabajo Clark Kent, asistí a una reunión en la que se discutía sobre una orientación futura y disruptiva con la que abordar Internet desde la UE. Aunque es el tipo de temas que prefiero dejar para otro blog en el que escribo -con más frecuencia, hay que reconocerlo- al ser más opinión que información parece este un buen sitio. El caso es que después de la reunión le he estado dando vueltas a las cosas que hablamos y a las que se quedaron fuera, y mal ordenadas estas son las ideas que me quedan:

  • “Internet” no será lo que ahora englobamos con ese nombre. Ya ha cambiado mucho si comparamos con la situación de hace 10 ó 20 años (cuando tuve mi primer contacto con Internet sin saberlo), y en el futuro mutará más. Internet no será un medio, si no que será el medio, por su tendencia a englobarlo todo. Telefonía, TV, mensajería, presencia, comunicaciones sociales, mundos, hasta la infraestructura global de las nubes de computación (o “La Máquina”) serán partes indiferenciables de Internet. También es posible que cambie de nombre.
  • Así que pensar en los “nuevos servicios disruptivos de Internet” es un sinsentido. Lo que hay que pensar es nuevo paradigma de comunicación o enriquecer el que se vislumbra hoy en día. De ahí los temas relevantes para el futuro.

  • La identidad, que será algo más rico, complejo y polimórfico que la colección de passwords y perfiles de ahora. La identidad futura tendrá (o debería tener) varias capas y muchas caras, y permitir un control efectivo, y sin esfuerzo de nuestra presencia en cada uno de los mundos en los que nos movemos, incluyendo el real. Además debería ser capaz de controlar el uso que se hace de elementos pasivos -hoy en día- como son nuestra imagen. Todo ello sin olvidar que la sobreexposición de la propia identidad coexistirá con el máximo celo en el control de la privacidad.
  • Contexto, fundamental en un medio que ya no reside en los PCs sino que tiende a colarse en todo lo que somos y hacemos, y que nos acompañará en una variedad cada vez mayor de dispositivos. Ese contexto arranca con la localización pero incluye muchas más cosas como la semántica del lugar en el que estemos, quien nos acompaña, qué hacemos, que queremos hacer, nuestros hábitos o la ruptura con nuestras rutinas, incluyendo la predicción de esos casos.
  • Ese contexto será también el que nos permita lidiar con una nube de sensores y dispositivos conectados que rodearán a las personas y su entorno.

  • Interfaces, hasta ahora el principal escollo en la evolución de la tecnología. Seguimos con una metáfora ya establecida en 1968 (ratón y pantalla, terminal con capacidades gráficas y video) en la que lo más original es el uso de interfaces multitáctiles y los primeros sistemas BCI (interfaces mentales). Es un elemento crítico y también seguramente uno de los más inciertos.
  • La nube, la infraestructura aparentemente infinita en la red, a la que acabará derivando el procesado de aplicaciones cada vez más sofisticadas, complejas e inteligentes. Puede que todo lo novedoso conceptualmente aquí sea el nombre, pero la implantación de esa infraestructura va a tener consecuencias decisivas.
  • Los mundos, la evolución de la comunicación, la relación social, y las realidades virtuales. Si como dicen los creyentes de la Singularidad nuestro futuro está en ellos, ya podemos ponernos a trabajar para mejorarlos. Eso sí, teniendo en cuenta que “mundo” será tanto las realidades alternativas inmersivas, como los espacios de relación virtual (como nuestras redes sociales de hoy en día), como una realidad enriquecida, la “First Life” de Mundie.

Así que más le vale a Europa enfocarse en crear algo distintivo y explotable por su industria que se apoye en la movilidad, en la unificación de medios bajo la metáfora de la web, con una completa distribución de los recursos que dan soporte a aplicaciones fragmentadas y dispersas, con las que nos moveremos en mundos paralelos, espejos, y enriquecidos, asistidos y conectados por sensores y dispositivos satélite.

A mí, francamente, no se me ocurre nada. Y visto el panorama, me sorprendería mucho que se pudiera llegar a replicar el éxito de GSM para Europa.

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