Proyecto A1

Futuro, futurismo, futuros y retrofuturismo

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MMXX – Tendencias para 2020 (VI)

Publicado por Alonso Alvarez en 2011/05/05

Sexta entrega que cierra la recopilación de las principales tendencias para el año 2020 recogidas en una serie de entradas del blog. Estos artículos se han ido  intercalados con otros recogiendo aspectos más concretos como la tecnología o la economía, por ejemplo. Al final, estas tendencias se ordenarán y dispondrán en un mapa que sea una vista sintética de todo el proceso.

Están disponible el catálogo completo de las publicadas hasta ahora, así como la primerasegundaterceracuarta y quinta partes.

Las correspondientes a esta entrada son:

Jugar: derivado del éxito de la introducción de los videojuegos en la cultura popular desde los años 80, la metáfora del juego aplicada a todo tipo de actividades “serias” es un rasgo distintivo de nuestro tiempo que va a más. No solamente la manera de manejar muchos productos y equipos sigue la metáfora del juego, si no que muchos de sus conceptos se aplican a la filosofía misma de servicios de todo tipo.

Gratis: lo que hace pocos años era inconcebible, el fremium o los modelos negocio basados en la gratuidad, es hoy una realidad. Se trata de una idea con un largo recorrido e impacto futuro. La cultura de la gratuidad está desbordando sus orígenes en Internet y si bien es dudoso que alcance una posición dominante, sí que su influencia se dejará notar en todos los ámbitos.

Religión: quizá como consecuencia de uno de esos vaivenes de la historia, podría ser que un nuevo auge religioso siga a la ola de laicismo presente, sobre todo, en los países desarrollados. Lo cierto es que se está viviendo un auge religioso en África, América y China, y en gran parte del mundo islámico. Además de las tradicionales, una gran cantidad de nuevas religiones aparecen cada año, desde variantes de las llamadas iglesias pentecostales, a religiones de nuevo cuño, sincréticas o inspiradas en movimientos parareligiosos (como la new age). Más dudoso es afirmar que estamos ante un momento de explosión religiosa como hace 2.500 años, pero de ser así, las consecuencias sólo serían visibles en el muy largo plazo.

Transporte: los próximos años pueden ser decisivos para el futuro de transporte. El elevado precio de los combustibles, la congestión de rutas (por no hablar de las ciudades) y el peso del transporte en la generación de CO2 global hará que se ponga en cuestión. Al mismo tiempo hay una fuerte presión para contener su precio y aumentar su capacidad. La tendencia a primar los productos locales, y la fabricación distribuida (impresión 3D) pueden acabar teniendo efecto en el largo plazo. En paralelo, se está avanzando mucho en el desarrollo de sistemas de ayuda a la conducción y vehículos autónomos, especialmente en el entorno militar: desde aviones a vehículos terrestres, y puede que trenes y barcos en el futuro.

Desigualdad: la falta de igualdades económicas, sociales y políticas tanto individuales como entre grupos,  continuará alimentando la percepción de injusticia entre aquellos que no vean cumplidas sus expectativas. Aunque las condiciones materiales podrían seguir mejorando en los próximos años, y parece posible una reducción de la pobreza más extrema, la brecha entre ricos y pobres se seguiría ampliando. Las diferencias más grandes seguirán en los países más pobres, pero se están ensanchando en países como China. Estas diferencias serán cada vez más visibles con el acceso a tecnologías de comunicaciones más baratas. Este escenario puede favorecer el resurgir de movimientos anticapitalistas, populistas y marxistas, y estimular descontento y revueltas en todo el mundo.

Clase media: y su caída y auge en distintas partes del mundo. Hace años que se anticipa un declive de la clase media en los países desarrollados que se traduce en la impresión de que el nivel de vida y oportunidades de los padres no sería alcanzado por los hijos. En estos países hay amenaza de niveles de paro crónico, se ha vivido una escalada casi universal de los precios de la vivienda, parece haber una cierta “burbuja” educativa y se destaca la sobrecualificación como un mal para muchos jóvenes. Como consecuencia, podemos esperar un descontento cuya traducción final es difícil de anticipar (la falta de oportunidades más la ausencia de libertades parecen ser las principales motivaciones de las revueltas en los países árabes). En cambio, en las economías emergentes en rápido crecimiento se está viviendo un auge de la clase media, que se triplicaría en países como la India, por ejemplo. A pesar de las desigualdades, una potente clase media está naciendo en China, Brasil o India, hasta el punto de que en diez a veinte años superará en número a su equivalente en Occidente.

Geoingeniería: este es uno de esos conceptos que tendrá una gran influencia aunque muy posiblemente no lo veremos realizado en los próximos años. La modificación a gran escala de las condiciones climáticas de un planeta entero tiene mucho de ciencia ficción, pero si aceptamos la mano humana en la evolución del clima en la Tierra, el concepto parece perfectamente plausible. Esta idea, la de corregir el clima por medio de acciones a gran escala, se está difundiendo y puede jugar un papel en el futuro.

Cultura global: una de las consecuencias de la globalización y el libre movimiento de capitales, mercancías y, en cierta medida, personas es la difusión de ideas, costumbres y contenidos culturales. Ya no se trata únicamente de la ubicua presencia de iconos, referencias y contenidos occidentales (sobre todo de Estados Unidos) a través de la radio, cine y TV, si no que naciones emergentes, especialmente de Asia, están contribuyendo. Parece que estamos abocados a la aparición de una verdadera cultura transnacional y ubicua, tanto de élite como de masas, con un grado de homogeneidad similar al de la tecnología o las formas arquitectónicas. Las reacciones contrarias ya existían, incluso dentro del mundo occidental, y van desde el proteccionismo al rechazo y persecución, aunque parecemos abocados a un proceso de homogeneización en el largo plazo.

Nuevos interfaces: la interacción con la tecnología presenta carencias que están tratando de resolver estas nuevas formas poner en contacto a usuarios y objetos. Los interfaces actuales (desde teclados a ratones, pasando por pantallas o sonidos) cubren de manera parcial y muchas veces insatisfactoria la necesidad de la comunicación entre personas y máquinas. Una nueva generación de interfaces se está apoyando en el uso de modos alternativos de interacción: detección de gestos, BCI (interfaces entre mente y máquina), hápticos o táctiles, o los sensibles al contexto y las emociones. En los próximos años veremos cómo se perfeccionan estos nuevos interfaces y qué grado de utilidad y aceptación pueden obtener del público.

Educación: sin duda uno de los temas centrales de la próxima década, aunque pueda ser en su conjunto un tema de debate intemporal. Aunque los cambios de calado son lentos en este entorno, son muchas las presiones en torno al modelo educativo. Para empezar está el papel de la tecnología y su impacto: la forma en la que el elearning se está introduciendo, o el uso final que tendrán los medios electrónicos en el aula. También la sobreformación (exceso de cualificación para los puestos de trabajo disponibles) y fracaso escolar de algunos países, las diferentes concepciones entre países desarrollados y emergentes (sobre todo China e India), o una supuesta “burbuja educativa” (inversión en educación difícil de recuperar por la falta de oportunidades), y finalmente si habrá un relevo en liderazgo científico y calidad de centros occidentales frente a los de otros países.

Todas las entradas de esta serie dedicada al año 2020 pueden encontrarse en la sección MMXX del blog.

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MMXX – Política y sociedad en 2020

Publicado por Alonso Alvarez en 2011/04/25

Aunque sería más conveniente hablar de política-ficción, dado que éste es uno de los campos más susceptibles de verse más afectados por la aparición de los “cisnes negros” de Taleb -esos hecho de alto impacto, baja probabilidad y en absoluto predecibles. El azar, el impacto de hechos y tendencias procedentes de otros campos, o el imprevisible papel de personas concretas son algunos de los factores que influyen en esta área, y que hacen de ella tan impredecible.

Visto desde 1910, el mundo que se anticipaba para 1920 era bien distinto. Podría intuirse una posible guerra entre potencias (en realidad, se llevaba anunciando veinte años) pero la cadena de acontecimientos, los resultados, los enormes cambios en los mapas y la política de las naciones no podían en modo alguno anticiparse. Lo mismo se aplica al mundo que se anticipaba en 1980 0 en 2000. Con posterioridad los libros de historia sobre cualquier periodo contienen capítulos desgranando los antecedentes y las causas, reforzando la ficción de que las señales de los cambios posteriores fueran fáciles de identificar y trazar. Los hechos que desencadenarán los grandes cambios del mañana seguramente ya están en marcha y aunque fuéramos capaces de reconocerlos, poco podríamos hacer para cambiar su curso. Pero de entre esa neblina de confusión hay quien es capaz de aventurar los grandes cambios, las tendencias del futuro. Vamos a repasar unas cuantas.

Hay una opinión generalizada acerca de un desplazamiento del centro de gravedad hacia el este. En el fondo no deja de ser una versión modernizada del determinismo climático: el centro de gravedad de la Civilización salta de Oriente a Grecia, luego a Roma y Europa Occidental, cruza el Atlántico, se desplaza al Oeste y ahora cruzaría el Pacífico.

Lo que es cierto es que estamos viviendo un formidable auge económico en países y ciudades asiáticas que aunque nos suene a novedoso, no es más un retorno a la situación habitual en el mundo hasta aproximadamente 1700: India y China concentrando buena parte de la población y riqueza mundial, y siendo a la vez centros de conocimiento y tecnología. Ese es el motivo de hablar en su caso de naciones “re-emergentes”.

Ese crecimiento, a pesar de ser aún muy limitado en el tiempo, está sembrando la percepción de declive en Estados Unidos y auge en China. Lo cierto es que es muy pronto para asegurar que estemos ante ese proceso pero esa idea está calando, sobre todo en China, a la vista de su creciente asertividad en política exterior, y las opiniones y actitudes que empiezan a adoptar sus altos funcionarios. Lo cierto es que no se puede decir que en los últimos años China no haya expresado con contundencia sus opiniones e intereses (algo más que roces con India, Unión Soviética y Vietnam, además de la permanente tensión con Taiwán) pero la ampliación de su área de interés económico, que ahora se extiende al Pacífico, África y Sudamérica, hace que puedan adoptar actitudes más firmes. Eso supone al final roces, especialmente con Estados Unidos, y riesgos. Es quizá un poco aventurado hablar de una reedición de la Guerra Fría, pero de la experiencia pasada se pueden (y deben) obtener enseñanzas para el futuro.

Además, China tiene que resolver aún grandes problemas internos: contaminación, envejecimiento, crecimiento urbano, demanda de energía, corrupción, minorías, falta de libertades. En el otro extremo, Estados Unidos dista mucho de ser un país en declive, aunque el gasto y la deuda sea una enorme amenaza para su futuro, incluso inmediato. Sigue siendo la mayor economía, el principal atractor de talento, centro financiero, potencia científica y tecnológica, el tercer país más poblado y extenso, y uno de los grandes productores de materias primas. Su ejército no es el más numeroso ni el que recibe un mayor porcentaje del PIB, pero sí es el más costoso en números absolutos, el más tecnificado y con una proyección casi universal.

A la vista de lo anterior, no parece que se justifique esa sensación de auge y declive, sin embargo, la idea está ahí, y se está difundiendo rápidamente, lo que puede contribuir en gran manera a que un día pueda ser una realidad.

Algunas magnitudes comparadas de China y USA

Hay continuidad en las fuentes de conflicto futura. La presión sobre el acceso a recursos tendría un papel protagonista, lo que no es en modo alguno una novedad. Ni siquiera las disputas sobre el agua o una hipotética escasez de alimentos.

Lo que sí parece en principio descartable es una competición ideológica o una reedición de la Guerra Fría. De todas formas, podríamos ver una recuperación de antiguas ideologías, quizá prematuramente dadas por muertas.

Las grandes potencias regionales mantendrían sus esferas de influencia, mientras otros estados menores apostarían por bloques regionales para sacar mayor partido de su influencia colectiva. Estas esferas y bloques estarían basadas, como ha sido siempre, en la proximidad geográfica, intereses de seguridad comunes, idioma, cultura, relaciones económicas, e ideología política y religión.

En cambio, la globalización hace que esas esferas de influencia sean fluidas y dinámicas, aunque factores como la posesión de armas de destrucción masiva hacen dudosa la posibilidad de intervención de unas potencias en el área de interés de otras. Los roces se podrían dar en áreas donde se superpongan esas esferas de interés o donde haya un alto potencial de desarrollo de recursos, como partes de África, el área del índico, los estrechos e islas del sudeste asiático, y el Ártico.

En lo más cercano, la Unión Europea podría seguir ganando poder y expandir su papel económico, de seguridad e influencia exterior, sin que ello dé lugar a una estructura militar alternativa a la OTAN.

El papel del estado parece ser otro de los grandes debates del futuro. Los estados son más ubicuos y complejos, y cuentan con más herramientas que en ningún otro momento de la historia, pero la corriente hacia una mayor descentralización casi universal, el auge de entidades supranacionales, y del papel de las grandes ciudades y la enorme deuda, especialmente en los estados-nación tradicionales –como consecuencia de su tamaño- amenazan su futuro.

Para algunos, la crisis de los grandes estados-nación en real. Debilitados por su déficit y deuda, la separación de intereses entre gobernantes y gobernados, y los errores magnificados por la centralización.

Hay corrientes que defienden un Estado más pequeño, y otras que quieren dar más relevancia a entidades no necesariamente estatales. No es que vayamos a ver grandes cambios en este sentido, pero sí cómo crece y se difunde ese debate y las posibles alternativas al modelo actual, que puede afectar hasta la moneda y su papel futuro.

Otro potencial cambio importante relacionado con el gobierno puede ser el de pérdida de atractivo e influencia del modelo político y económico occidental (el “Consenso de Washington) dominante desde el final de la Guerra. Países que tengan que afrontar serios desafíos de pobreza, impacto ecológico o desigualdades, especialmente en países en desarrollo, podrían decantarse por un “modelo pekinés” con más control, planificación, regulación y un sistema de mercado controlado política y económicamente.

En los países en desarrollo las proyecciones de crecimiento de la clase media son impresionantes, y la pobreza extrema remite, aunque parece que las desigualdades crecen. En el mundo desarrollado la clase media estaría amenazada con menos oportunidades y un deterioro general de sus condiciones económicas y de ascenso social. Eso hace que cunda la percepción de que los hijos no podrán aspirar al nivel de vida y oportunidades de los padres y con ella un descontento que podría manifestarse en movimientos sociales, amparados por nuevas ideologías o reediciones de otras ya conocidas. Podríamos ver el modelo de ese descontento por la falta de oportunidades (y condimentado con falta de libertades) traducido en ira en los recientes movimientos sociales iniciados en Irán y extendidos a Túnez, Egipto, Yemen, Siria  otros. También es posible que el descontento en los países desarrollados tenga otros componentes como un cierto hastío del modelo, o la añoranza de un épica pasada de revoluciones y protestas.

Impacto mediático de las amenazas ficticias o reales

Al aumento de la población, de su densidad y las comunicaciones, de la mano de la globalización, hacen más viable la rápida expansión de pandemias, tanto biológicas como electrónicas. En nuestra experiencia reciente hemos podido comprobar que la amenaza de pandemia es a veces tan destructiva como lo podría ser la propia enfermedad.

Y, por último, ¿qué hay sobre la “política por otros medios”? Un mundo multipolar, como parece el del futuro, aumenta los riesgos y posibilidades de conflicto. Sin embargo, las grandes guerras del pasado parecen muy poco probables y, a pesar de todo, la tendencia histórica en los últimos 100 años es hacia más conflictos internos que externos. El enorme coste de las guerras, aún las más limitadas, las hacen poco viables, especialmente en el modelo de intervención lejana de países desarrollados, aunque este argumento –coste e interdependencia económica- era el invocado para considerar improbable una guerra en 1914. La difícil supervivencia en el campo de batalla –generalizado- actual parece un factor más disuasorio.

Otra tendencia en los conflictos recientes en una –aún más- creciente confusión, sobre todo a la hora de identificar claramente bandos, límites geográficos, y en particular las condiciones de victoria o derrota. Ya no hay declaraciones de guerra y apenas tratados de paz. Los conflictos se abren y cierran sin formalismos y de manera confusa, si es que llegan a hacerlo.

El futuro nos amenaza con una potencial proliferación de armas de destrucción masiva, y de sus contramedidas. Estas armas son muy atractivas para regímenes amenazados que saben que su posesión es un salvaconducto frente a intervenciones exteriores directas o indirectas. Por ello es previsible que se redoblen los esfuerzos de ciertos países por –al menos nominalmente- contar con ellas.

Uno de los nuevos robots de combate aéreo, el "Barracuda" hispano-alemán

En cuanto a los medios y las formas, la inmensa mayoría de los conflictos se basan en formas clásicas con armas –sobre todo ligeras- modernas. Eso no impide que la introducción de la tecnología sea la principal herramienta de los países con mayor desarrollo económico. Conceptos como “Rapid Dominance” o la doctrina “Shock and awe” se basan en el control de la información y una abrumadora superioridad de medios y tecnología.

Claro que hemos visto como sus adversarios se han adaptado rápidamente con usos innovadores del armamento, y estructuras y organizaciones descentralizadas, ágiles y menos vulnerables. Los conflictos asimétricos aparecen en el futuro de las fuerzas armadas de los países desarrollados sin que hayan ideado una forma eficaz de disputarlos y de ganar a la vez sobre el terreno y en la opinión pública.

Por último, aunque la inmensa mayoría de los combatientes seguirá contando con herramientas muy básicas, la introducción de la tecnología será uno de los rasgos dominantes futuros. El uso de tecnologías de la información y las comunicaciones a todos los niveles permitirá un mayor control de las operaciones, aunque el flujo de información es tan grande que acaba produciendo problemas la incapacidad para tratarlo. Las armas tienden a ser más inteligentes, menos letales y mucho más caras. La robotización es un elemento reciente que está teniendo un gran impacto: iniciada para la vigilancia, se está extendiendo al transporte y al combate incluyendo una mayor autonomía de los sistemas. Será un importante factor futuro en la forma de desarrollar el viejo oficio de la guerra.

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MMXX – Tendencias para 2020 (II)

Publicado por Alonso Alvarez en 2011/02/17

Continuo con la recopilación de las principales tendencias para el año 2020, lo que permitirá ir completando esta serie de entradas, Estos artículos irán intercalados con otras que continuarán recogiendo aspectos más concretos como la tecnología, o la economía, por ejemplo. Al final, la idea es ordenar estas tendencias y disponerlas en un mapa que sea una vista sintética de todo el proceso.

Así que aquí están, como continuación de la primera lista de tendencias, y sin seguir ningún orden en particular:

“Make”: la máxima expresión de “hágalo usted mismo” y una reacción hacia un mundo de productos baratos y reemplazables, pero no reparables. Aunque tiene tintes neoluditas, ese espíritu de hacer más cosas por uno mismo está detrás del éxito de muchas de las funciones sociales y de comercio proporcionadas por la tecnología: ahora podemos ser nuestro propio banco y agencia de viajes, manipulamos imágenes o componemos textos al margen de profesionales.

Democracia 2.0, directa o bajo redes sociales: los medios de comunicación directos entre personas han puesto en sus manos herramientas que facilitan la difusión de información y el debate a una escala nunca vista. Las redes sociales son aprovechadas por muchos movimientos políticos fomentando formas de relación distintas de las tradicionales, más jerárquicas y dogmáticas. Sean o no responsables los medios sociales de algunos de los recientes movimientos políticos, su impacto en la forma de entender la relación entre gobernantes, gobernados y sus representantes va a ser decisivo en el futuro.

Análisis visual de datos: el creciente volumen de datos requiere nuevos medios para facilitar su análisis, tanto automatizado como manual. Un recurso muy potente es la visualización y la manipulación interactiva de la información. La presentación y análisis visual de la información tiende a ser cada vez más frecuente y sofisticada.

Exaflood: o la inundación de datos representada por el cómputo en exabytes (1 millón de terabytes, o un mil millones de gigabytes) con el que se cuenta la información que circula actualmente en Internet. El volumen de información generado se multiplica año a año: las personas corrientes se han convertido en generadores de contenidos, y a ellos se ha unido una legión de sensores que se contarán por miles de millones en 2020. El registro continuo de la realidad está dando lugar a grandes volúmenes de datos que estamos captando, almacenando y procesando. La tendencias indican que en algún momento del futuro inmediato la cantidad de información superará a la capacidad de los medios de almacenamiento (si nada lo remedia). Una posible solución pasa por el uso de medios masivos de almacenamiento compartidos: el Cloud.

Fabricación personal: las impresoras tridimensionales son capaces de producir objetos físicos depositando capas de materiales –generalmente plásticos- de la misma forma que una impresora deposita su tinta. El paradigma de la impresión 3D va más allá de la producción casera de objetos: para empezar favorecerá el desarrollo de una fabricación distribuida y personalizada de todo tipo de productos, que hasta ahora requerían transporte. Además, este concepto puede extenderse a otros ámbitos de forma que ya pueden imprimirse tejidos vivos, o puedan generarse por este medio desde edificios a circuitos electrónicos. Todo ello podría revolucionar la economía futura con la aparición de la llamada “fabricación aditiva”.

Abaratamiento del genoma: la obtención de un genoma completo a precios cada vez más asequibles abre las puertas a una revolución en el conocimiento y la manipulación de lo que entendemos como vida. La creación de vida relativamente artificial en 2010 supone un salto cualitativo en este sentido. Aún estamos muy lejos tanto en conocimiento como en herramientas de la visión del ADN como una especie de software fácilmente manipulable. Sin embargo, parece inevitable la proliferación de sistemas de análisis, tanto caseros como clínicos, del genoma para identificar la propensión a determinadas enfermedades emulado el escenario descrito en “Gattaca”.

Realidad aumentada: modificación en tiempo real de la imagen captada por una cámara para añadir información o dar acceso a funciones. Afronta problemas técnicos y fisiológicos para su adopción generalizada, y aún debe encontrar su lugar entre las aplicaciones adoptadas por el público, pero como paradigma su impacto va a ser muy grande en el futuro.

Transformación de los medios: vivimos el declive de la prensa escrita (en los países desarrollados) aunque cada día se publican más periódicos (globalmente). Internet está forzando un cambio en formatos, contenidos y medios, y en esa transformación será clave la próxima década.

Estados Unidos: la idea de su declive posiblemente no sea real, al menos en los próximos diez años, aunque esa idea seguirá calando, sobre todo popularmente. Irreal porque salvo catástrofe (en forma de “cisne negro”) sigue siendo de lejos la economía más grande del planeta, tiene el mayor músculo militar (tecnología, recursos, experiencia), es el centro financiero global, el mayor productor de tecnología y atractor de talento, entre otros muchos indicadores. También posee la mayor deuda conocida y amenazantes desequilibrios. Otro factor de riesgo es ser la única potencial global, lo que la convierte en objetivo preferente de todos los actores con ambiciones. Sí podemos tener la certeza de que los demás países, o al menos los que se consideran sus competidores, irán asumiendo más riesgos frente a Estados Unidos en el futuro. China será progresivamente más asertiva en la expresión de sus intereses, y eso dará lugar a potenciales puntos de fricción, aunque nadie parece apostar por una nueva Guerra Fría.

Urbanismo: el modo de vida urbano seguirá ampliándose globalmente. Continuará la migración de población rural hacia grandes ciudades, algunas de ellas enteramente nuevas. El reto es convertir las ciudades, especialmente las de países en desarrollo, en entes controlables, salubres y agradables para sus habitantes. El crecimiento de las ciudades se verificará sobre todo en países emergentes, que será donde se vean las principales áreas urbanas, extendidas a lo largo de kilómetros y por encima de límites políticos tradicionales.

Empresa como red: es la evolución en la externalización de servicios no prioritarios. Propiciado por la globalización, las comunicaciones y las nuevas tecnologías, el modelo de empresa en red está en un proceso de difusión y consolidación como alternativa a las grandes corporaciones del pasado. En el extremo está la empresa virtual que ni siquiera cuenta con oficinas, y sólo tiene un mínimo personal propio, enfocada en explotar su particular ventaja competitiva, y delegando todo lo demás en terceros, actuando más como uno nodo de coordinación que como un centro de producción.

La Singularidad: aunque ni los más optimistas defensores de la existencia de una Singularidad Tecnológica en el futuro la anticipan para los próximos 10 años, lo cierto es que es una idea que está calando, sobre todo entre quienes están empujando la evolución de la Ciencia y la Tecnología. Como concepto supone aceptar la aceleración del cambio y del crecimiento, el soporte de la vida y la inteligencia por medios artificiales y la posibilidad de una conciencia futura artificial alternativa capaz de escalar y multiplicarse y llevar a la Humanidad hacia una nueva etapa.

Robotización: tras años de promesas y concentrarse en campos muy concretos, como la fabricación, la robótica está despegando y entrando en nuevos campos. Dejando a un lado el sueño de máquinas humanoides conscientes que nos acompaña desde hace más cien años, estamos viendo entrar la robótica (o mejor, la autonomía en la operación de sistemas y equipos a partir del reconocimiento e interacción con el entorno) en nuevos campos. Uno de los más desarrollados es el militar, en el que se está viendo una explosión de sistemas, principalmente de observación, en su gran mayoría controlados remotamente, aunque ganando progresivamente capacidades autónomas. Muy cercano es el transporte, al que se están uniendo robots domésticos y hasta juguetes, algunos con capacidad para reaccionar ante emociones de las personas.

Nano: la nanotecnología es una de las grandes apuestas investigadoras actuales de cara al futuro. Los primeros productos basados en nanotecnología, y centrados en materiales, ya están disponibles. Su impacto es difícil de predecir, pero se anticipa amplio y con un gran alcance. Las formas más extremas –y pintorescas- como las nanomáquinas, están aún muy lejos en el tiempo.

Concentración urbana: aunque en algunas regiones (como Latinoamérica) se ha verificado una reducción en la densidad urbana, el modelo de ciudad por el que se apuesta es de una mayor densidad frente al modelo de suburbios, que se ha identificado con Estados Unidos. Aunque una mayor densidad favorece el transporte público y un mejor aprovechamiento de los recursos urbanos, este modelo racional tiene que luchar contra la aspiración generalizada de la población a disponer de más espacio, lo que se traduce un crecimiento del tamaño medio de las viviendas, al menos en las áreas desarrolladas.

 

Todas las entradas de esta serie dedicada al año 2020 pueden encontrarse en la sección MMXX del blog.

 

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El futuro en breve (VII)

Publicado por Alonso Alvarez en 2010/11/29

Recogiendo las señales del futuro. Resumen de los principales enlaces y noticias que publico a través de la cuenta Twitter, y en la versión Tumblr del Proyecto A1:

Fantástica arquitectura futurista en DRB: “Hallucinatory Architecture of the Future

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Robots para telepresencia

Publicado por Alonso Alvarez en 2010/02/22

Encuentro en Singularity Hub que los primeros robots de telepresencia están ya listos para la producción (“Anybots Telepresence Robots Go into Mass Production“). Estos robots llegan en un momento inmejorable, con el recuerdo fresco de películas como “Avatar” y “Los sustitutos” (“Surrogates”), y su función es la materializar, físicamente, la presencia virtual de una persona que se encuentra en otro lugar.

Para hacerse mejor una idea, este es el aspecto que tiene uno de esos sistemas:

Fabricados por la empresa Anybots, la idea tras su diseño es obvia: una persona maneja remotamente uno de estos robots, que tienen la capacidad de desplazarse y de recibir y enviar imágenes, mientras muestran la cara de su “piloto”. El concepto está un paso más allá de la telepresencia: en lugar de ceñirse a una localización estática, como una sala de reuniones, permite realizar desplazamientos en el lugar remoto. A pesar de lo primitivo del diseño, al menos para los estándares a los que nos tiene acostumbrado el cine, me parece un paso interesante y seguramente necesario.

La noticia del inicio de la producción se ha publicado a través de su cuenta de Twitter, sin más indicaciones de fechas ni precios, aunque con imágenes que dan a entender que esperan producir bastantes.

Este robot, el Q4, no es el único de Anybots, que tiene un curioso catálogo, que incluye Dexter, un robot humanoide con dos piernas, que parece muy estable y que estaba en una lista de los robots más destacados del año:

Lo cierto es que la idea del robot para telepresencia es una alternativa a otros medios usados para replicar a la persona remota por trucos propios de escenografía (“Beam me up, Telstra“, “Otro paso más hacia la telepresencia“), que aportan más realismo pero menos versatilidad:

En mi opinión, este último tipo de sistemas son los que pueden tener una mayor aceptación inicial. Las salas de videoconferencia han triunfado sobre todo por la escenografía y el trucaje, antes que por la tecnología aplicada.

Si realmente hay demanda inmediata de una evolución en la telepresencia, será seguramente por sistemas más visuales. El cambio hacia una presencia más “física” vendrá cuando esos sistemas proporcionen una experiencia más rica a la persona remota, y permitan actividades más elaboradas que pasearse entre reuniones.

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En pocas palabras (IV)

Publicado por Alonso Alvarez en 2010/02/15

Tengo que reconocer que he dejado un poco abandonado este blog. He estado absorbido por un proyecto que ya está llegando a su fín: la revisión en profundidad de mi Guía de HTML, ahora centrada completamente en la versión 5. Superado el trance, vuelvo a escribir, pero en este caso en el blog.

Casi desde el inicio de este blog, he estado usando mi cuenta de Twitter para publicar enlaces a noticias que pudieran ser interesantes para otros que sientan el gusanillo del futuro. Se publican usando el tag #futuros para que sea fácil de buscar y que si alguien se anima, pueda añadir los suyos. Esta es la recopilación correspondiente a los meses de muy baja actividad de diciembre de 2009 y enero de 2010:

Y para terminar, una extraordinaria colección de imágenes retrofuturistas espaciales en, como de costumbre, “The Dark Roasted Blend”: “Retro Future: To The Stars!“.

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En pocas palabras (III)

Publicado por Alonso Alvarez en 2009/12/12

Casi desde el inicio de este blog, he estado usando mi cuenta de Twitter para publicar enlaces a noticias que pudieran ser interesantes para otros que sientan el gusanillo del futuro. Se publican usando el tag #futuros para que sea fácil de buscar y que si alguien se anima, pueda añadir los suyos. Esta es la recopilación de noviembre de 2009, que se ha hecho de rogar por unos problemillas de Twitter:

    Una recopilación de visiones del hogar del futuro:


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    La forma en los robots

    Publicado por Alonso Alvarez en 2009/10/31

    Aunque no entra dentro del tono que tenía pensado para este blog, ante el fin de semana unos cuantos videos y fotos

    Cuando aparecieron los robots en la ficción, la idea no es que fueran seres mecánicos (luego electrónicos) si no biológicos y, claro, humanoides. La idea de robots como imitadores de los seres humanos se ha llevado hasta el extremo del valle inquietante, y ha calado en la cultura popular:

    Los robots de la ciencia ficción clásica, y buena parte de los prototipos que hemos conocido desde entonces se basan en obtener robots física o mentalmente antropomórficos. En estos días hemos podido ver un notable avance en la imitación del ser humano, al menos en su desplazamiento. Es el notable prototipo andador PETMAN:

    Pero no tiene por qué ser el único camino. La misma empresa, Boston Dynamics, presentó hace tiempo BigDog, un concepto de robot cuadrúpedo para carga, de lo más inquietante:

    Los seres vivos son la fuente de inspiración más empleada después de los propios seres humanos. Además del cuadrúpedo, se ha experimentado con seis patas y más, y con los insectos voladores. Personalmente tengo debilidad por el robot serpiente:

    Y a partir de aquí, la imaginación es libre, por que ¿quién dijo que un robot tenga que imitar a una persona o a un ser vivo? Estos son los aviones robot, autónomos, que cooperan entre sí:

    También pueden ser vehículos de conducción automática:

    o un electrodoméstico:

    Y las formas pueden ser completamente libres. Una esfera:

    O el muy preliminar prototipo de un morfo-robot que cambia de forma para desplazarse:

    Y tanta libertad nos lleva otra vez al principio, a usar a seres vivos como plataformas robóticas. Posiblemente el ejemplo más vistoso es el de los escarabajos por radio control:

    Y para cerrar el círculo, las personas controlodas remotamente de NTT:

    que recuperan la idea inicial de los robots de Capek, esos sirvientes biológicos que obedecen sin rechistar a sus amos.

    Parece que el futuro nos va a traer una profusión de robots o dispositivos robotizados, aunque entendidos en un sentido mucho más amplio, y posiblemente lejos de aquellos hombres mecánicos que deslumbraron a nuestros abuelos.

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    Tecnologías emergentes en 2009

    Publicado por Alonso Alvarez en 2009/04/29

    (También se puede consultar las ediciones de los años 2010 y 2011 de este artículo)

    Cada año, Technology Review (TR), una revista que publica el MIT con contenidos sobre tecnologías muy variadas, desde la información y las comunicaciones a los materiales o la energía, publica una lista de tecnologías emergentes que deberían “cambiar nuestras vidas”. Cada año esa lista varia, y algunas tecnologías acaban evolucionando hacia algo tangible, mientras que otras deben esperar aún para madurar … si es que lo hacen finalmente.

    De todas formas, la gente del TR está muy bien informada y suele tener muy buen ojo a la hora de seleccionar lo que puede tener más impacto, sobre todo en el corto y medio plazo.

    La lista completa es ésta:

    • Máquinas biológicas
    • Memoria “racetrack” o “hipódromo”
    • El genoma de 100$
    • Reactor “traveling wave”
    • Papel para pruebas de diagnóstico
    • Batería líquida
    • Asistente software inteligente
    • Nanopiezoelectrónica
    • HashCache
    • Redes definidas vía software

    Biomáquina

    En otro lugar ya hemos analizado varias de ellas por su relación con las llamadas TIC (tecnologías de la información y las comunicaciones). Así que aquí revisaremos las demás. Hay que tener en cuenta, que en la selección de Technology Review se habla de tecnologías en relación a las empresas que las proponen:

    El genoma de 100$: el abaratamiento de la obtención del genoma personal va a tener considerables consecuencias. Para empezar, caerá el precio de los análisis que permiten conocer la predisposición a determinadas enfermedades (más de 80 ofrece ahora el kit de 23andMe, que sólo examina una parte y ahora cuesta 400$), lo que supondrá que casi cualquiera pueda permitirse conocer la predisposición genética de, por ejemplo sus hijos, y tome las medidas previsoras que la tecnología ofrezca. No sé si llevará a un mundo tipo “Gattaca” (por cierto, habrá que revisar esta película), pero sí que la tentación de analizar la componente genética de tu pareja va a ser bastante fuerte. Tanto como la de los seguros por obtener esa información a la hora de calcular la prima. Hay que tener en cuenta la previsible oleada de consecuencias con impacto en la sociedad que pueda desencadenar la disponibilidad barata de genomas personales.

    Como lo tendrá también para la investigación. Aunque el ADN no se puede tratar como un lenguaje de programación por más que parezca una analogía afortunada, el mes pasado puede ver una presentación sobre manipulación y codificación de ADN. Como en todo proceso de programación, son necesarias herramientas de pruebas y verificación, como test baratos que analicen el ADN resultante. Va a ser un terreno oscuro y movedizo, y posiblemente con varios años por delante antes ver nada concreto, pero aquí hay una vía para cambios de gran alcance.

    De todas formas, estamos a más de 5 años en el mejor de los casos, si la empresa BioNanomatrix es capaz de sacar adelante su producto.

    El reactor “traveling wave” es un -nuevo- intento de producir energia nuclear barata y limpia. La idea es suprimir el proceso de enriquecimiento y recarga de combustible, que es peligroso (transporte y manipulación de material radiactiva) y caro (paradas y manipulación). La idea procede de los años 90 y se basa en introducir una pequeña cantidad de material fisionable que a medida que se consume va enriqueciendo el resto del material (Uranio 238, un desecho del proceso de extracción del U-235) con el que se carga el reactor. Si lo que se predice es cierto, podría estar funcionando durante decenas y “cientos” de años sin necesidad de recarga, superando así la vida útil de una central nuclear actual, incluso sin recargar el combustible. También estamos hablando de largos plazos (hasta 30) años antes de poder tener reactores de este tipo operativos.

    Lo que es quizá tan singular como la propia tecnología, es que se trata de un desarrollo de una empresa privada, y no nace en un laboratorio financiado con fondos públicos. No hace más que confirmar la migración de la financiación privada en investigación y desarrollo (los fondes de VC, Venture Capital) desde las comunicaciones y la información a la energía que es -y previsiblemente por mucho tiempo- el “punto caliente” de atención de gobiernos y ciudadanos, y un área con grandes perspectivas de desarrollo tecnológico y económico.

    La batería líquida es otra muestra del interés en la energía. Ya pudimos ver en el pasado EmTech al responsable de A123, una empresa que está ganando una gran relevancia por su tecnología de baterías, capaces de sobrevivir a colisiones, y de ofrecer la potencia que necesitaría un vehículo completamente eléctrico viable. Así que no es extrañar que se destaque como tecnología prometedora la de estas baterías pensadas para acumular energía en grandes cantidades. La principal diferencia es que todos los materiales activos de la batería son líquidos, lo que debería reducir los costes a un tercio de las convencionales. El sistema permitiría la construcción de sistemas de acumuladores a escalas sin precedentes (miles de metros cuadrados) para respaldar las demandas eléctricas de ciudades.

    El uso de papel para pruebas de diagnóstico sería la tecnología más cercana a la comercialización de entre las seleccionadas por TR. Se trata de herramientas de diagnóstico baratas, y resistentes que podrían transportarse con facilidad y usarse sin necesidad de conocimientos o herramientas especializadas.

    Basado en microfluidos, el papel contiene líquidos reactivos que en contacto con la sustancia que se quiere analizar -sangre, por ejemplo- cambian de color. El papel aporta muchas ventajas: se puede destruir -incinerar- con facilidad, se puede imprimir en él, se puede manejar en hojas, o se puede recortar. Los test de papel podrían usarse para diagnosticar ciertas dolencias o carencias (de momento insuficiencia hepática) en lugares sin infraestructura médica o para control personal.

    Por último, aunque revisadas en otro lugar, las máquinas biológicas pueden resultar algo remotas ya que estamos hablando sobre todo de interfaces directos con seres vivos. Para hacernos una idea de qué estamos hablando, aquí va este video [Youtube, 3:27]:

    Hay uno más extenso en la Web de Technology Review, y otro con otras experiencias similares de NewScientist.

    Como se puede ver, el trabajo se centra en introducir electrodos en pequeños seres vivos, como insectos, para poder controlar remotamente sus movimientos. Los insectos son fáciles de críar, de manipular y capaces de transportar pesadas cargas -a su escala- aunque es evidente que el interés verdadero estará en otros seres (como la extraña experiencia de control “remoto” de personas).

    Estas máquinas biológicas representan el interés por los soluciones tipo cyborg como alternativa a los robots: apoyarse en seres vivos para aquellas funciones como el movimiento, más complicadas de recrear artificialmente. Un animal que pueda cumplir órdenes complejas haría olvidarse mecanismos, energía, percepción, reconocimiento visual, o contexto. Claro, a cambio hay que ser capaces de interceptar funciones cerebrales para introducir órdenes y para extraer información, lo que hasta la fecha no se ha demostrado fácil, aunque se está avanzando mucho.

    Sería una paradoja que tras generaciones de diseñar organismos artificiales, incluso de confiar en ellos nuestra existencia futura, la robótica pueda dar el salto hacia instalarse en el control de animales, o en la hibridación de organismos vívos y electrónicos.

    Actualización:

    Todos las predicciones que se recogen en el Proyecto A1 están en la sección “La Bola” (de cristal)

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    Retrorobots

    Publicado por Alonso Alvarez en 2009/02/26

    Hace ya algún tiempo, en una eliminatoria de la FLL en CosmoCaixa en Madrid y aprovechando el acontecimiento había unas mínimas actividades relacionadas con robots. La más fascinante era una vitrina con una envidiable colección de robots de juguete (las fotos no hacen ninguna justicia):

    Robots-FLL-1

    Robots-FLL-2

    Robots-FLL-3

    robots-fll-5

    robots-fll-6

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