Es difícil hablar del futuro sin acabar mencionando a Ray Kurzweil (aquí lo hemos hecho varias veces, como en “La singularidad: una visión entusiasta” o en “H+: transhumanismo“), o haciendo referencia a algunas de sus iniciativas: desde su web KurzweilAI a la Universidad de la Singularidad. Persona de gran inteligencia, ha participado activamente en el desarrollo de muchas tecnologías relacionadas con la Inteligencia Artificial, el OCR (reconocimiento de texto), la síntesis de voz, o la interpretación del lenguaje natural. Todo ello como emprendedor de distintas empresas con las que ha alcanzado éxito económico. Sin embargo es mucho más conocido por sus ideas acerca de la aceleración del cambio, la Singularidad o el transhumanismo. El pasado 8 de junio, Ray Kurzweil estuvo en Madrid, participando en el foro Debate y Conocimiento de la Fundación Telefónica (el video está disponible, para quien quiera seguir su intervención). Lamentablemente no pude pasarme por allí, pero gracias a Ruth, que sí que estuvo (y pudo charlar con él), puedo poner aquí la lista de las principales ideas que allí expuso:
- La tecnología evoluciona exponencialmente, no linealmente
- La reducción del coste de la tecnología es lo que ha facilitado su difusión en la sociedad: democratizando así la tecnología.
- Habló de una tecnología cada vez más pequeña, más barata y más potente. Hizo referencias a los Smartphones como un exponente de este paradigma
- Desaparecen tipos de trabajo o profesiones de “menor cualificación” y al mismo tiempo se crean nuevas profesiones que requieren una mejor formación y más capacidades
- Energía solar más eficiente (hasta 10 veces más de lo que es ahora).
- Mezcla o fusión del ser humano y las máquinas: nanomáquinas que se introducen en el cuerpo y son capaces de reparar los problemas (ejemplo de células de la sangre artificiales que pueden conseguir que las personas puedan bucear sin asistencia de bombonas de oxígeno).
- Evolución de la realidad aumentada con imágenes directamente proyectadas en la retina de las personas gracias a lentes biónicas
- En este momento ya se están replicando en laboratorio de manera artificial las estructuras del neocortex cerebral humano.
- En el 2029 la capacidad de computación habrá sobrepasado la capacidad del cerebro humano
- En el 2029 será posible hacer un “volcado de memoria” –conocimientos- del cerebro humano a un ordenador y podremos vivir eternamente (pero virtualmente)
Precisamente, en estos días el New York Times dedica una serie de artículos a una de las principales creaciones de Ray Kurzweil, la Universidad de la Singularidad. Esta iniciativa ha tenido un éxito enorme en el entorno de Silicon Valley (con inversiones y donaciones de Google o la NASA), lo que puede no extrañar dado que los principales postulados de Kurzweil son muy atractivos para cualquier ingeniero o tecnológo que se precie: en pocas décadas la innovación se acelerará hasta tal punto que máquinas y humanos estarán en igualdad de condiciones, será posible dar soporte artificial a la consciencia y prolongar indefinidamente la vida (un resumen muy tosco, pero puede valer). Incluso sus tesis han empezado a calar en la cultura popular de manos de series como Fringe. Al margen de sus promesas casi religiosas, la Universidad se ha convertido en una meca para toda clase de científicos e ingenieros que asisten a sus cursos y seminarios (a precios nada populares). Esta Universidad de la Singularidad es otra actividad más de la “marca Kurzweil” que incluye libros (no sólo tecnológicos, también sobre salud), películas y documentales, cursos y conferencias.
Ray Kurzweil no es el único defensor de estas ideas, pero sí posiblemente el que más y mejor las ha vendido (hasta el punto de que algunos creen que las ha “usurpado”). Su actividad de divulgación, y su propia experiencia personal han contribuido enormemente a popularizarlas: en su afán por prolongar su vida hasta llegar a la aparición de la Singularidad en algún momento de la década de 2030 (ha habido un adelanto de 10 años sobre la fecha inicialmente prevista) afirma ingerir 150 pastillas cada día, y seguir unos hábitos y dieta estrictos para extender la vida, que refleja en sus libros.
Lo cierto es que la Universidad está formando una red de personas, sobre todo procedentes de la industria privada, que comparten esa visión de un Dorado tecnológico futuro, lo que no hará sino estimular ese proceso o al menor ayudar a difundir esa visión.



















